Debemos cultivar en nosotros mismos, de algún modo, un deseo previo de unidad, de amor. Esto se logra con la ayuda de la Luz. Al principio, no tenemos ese deseo. Pero si lo deseas, la Luz lo hará.
Pero ¿cómo desear algo que no puedes desear? Para eso te dan el grupo. Puedes sintonizarte para que te influya artificialmente.
¿Qué es lo que quiere el grupo? El grupo tampoco quiere ningún ascenso, pero te entrenará metódicamente todo el tiempo, diciéndote: “Si das, te respetaremos, si piensas en nosotros, te amaremos, si eres un buen amigo, jugaremos contigo”, etc.
En otras palabras, no tienes otra opción, eres un ser social, no puedes existir sin un entorno. El Creador ha encendido un punto en tu corazón: el deseo de estar en esta sociedad. Así que, junto con el grupo, debes participar en una especie de juego en el que se engañan mutuamente. Pero este engaño, lo quieras o no, será percibido por ti como real.
Por ejemplo, el grupo podría decir: “Hemos acordado entre nosotros valorar la elevación espiritual que consiste en otorgar y amar. Si realmente quieres otorgarnos, amarnos, valoraremos eso en ti. De lo contrario, no eres nuestro amigo y no deberías acercarte a nosotros”.
Podrías decirles: “Amigos, ¡pero ustedes tampoco tienen eso! ¿De verdad me aman? ¿Prometen ser buenos conmigo?”. Incluso podrían responder: “No les prometemos nada”.
Pero si ellos están dispuestos a posicionarse de esta manera ante ti, entonces comenzarás a desearlo: “¿Por qué no tengo la cualidad de otorgamiento y amor?”
Aclaraciones Buenas acciones para el Creador
Cada uno tiene su propia realidad
Pregunta:
¿Cómo se puede explicar el hecho de que cada persona vea su propia realidad y al mismo tiempo, como dice la Cabalá, ésta no exista en realidad, que solo exista yo con mi percepción?
Respuesta:
Sí, solo existes tú y nada más: Ni historia, ni geografía, ni nada de nada. Tú existes como un cierto punto de deseo, aparte del deseo no hay nada, y dentro de este deseo se sienten algunas percepciones o satisfacciones.
Estas realizaciones aparecen exactamente en la forma en que te percibes actualmente. En otras palabras, el sentimiento del “yo” se manifiesta dentro del deseo en la forma de tu imagen, y la percepción del mundo circundante también aparece como imágenes dentro del deseo, es decir, sientes la realización en el deseo en esta forma particular.
Pregunta:
Cuando se describe algo, se habla en términos generales, “una persona”, sin dirigirse a nadie en concreto. Entonces, ¿existen realmente todos los demás?
Respuesta:
Una persona, naturalmente, no existe. Entonces, ¿cómo vemos a los demás y nuestro universo? Nada de eso existe. ¿Los mundos? Tampoco existen.
Solo existe un estado que convencionalmente llamamos el «Mundo del infinito», es decir, la creación llena del Creador.
Pregunta:
Pero, ¿por qué percibo el mundo desde ese ángulo, como complejo, formado por otros elementos, personas y animales?
Respuesta:
Porque dentro de ti existe ese deseo que es imperfecto, destrozado, desarmado, no integral. Percibes la sensación interna de este deseo como “yo y algo a mi alrededor”, o “muchas cosas a mi alrededor”
Comentario:
Pero cuando digo algo a otras personas, están de acuerdo, se deleitan con un pensamiento, parecen existir realmente de forma independiente.
Respuesta:
Sí, son tus propios deseos, que se te aparecen en forma de personas separadas, que en apariencia existen objetivamente independientemente de ti y en contraste contigo.

