Teoría dual de la Cabalá

Pregunta:

¿Cómo puede la Cabalá ser percibida como una ciencia sin experiencia y pruebas? Una teoría está bien, hay muchas teorías, pero ¿cómo será percibida por una persona?

 Respuesta:

Está claro que presentamos la Cabalá como una teoría. Y esta teoría es dual. En primer lugar, es una teoría porque en nuestros sentimientos, en nuestras pruebas, no hay ningún nivel en el que puedas demostrar algunos hechos claros que nadie pueda refutar.

 

Así que, por un lado es una teoría porque construyes tu percepción de lo que ocurre en nuestro mundo basándose en una causa que es invisible a los ojos, únicamente según tu propia lógica, según las acumulaciones obtenidas de tus experiencias anteriores. Esta es una teoría.

 

Y la segunda teoría radica en que, aunque lo hayas construido y alcanzado, lo demuestras a través de tu propia convicción, no con hechos. No puedes revelar el Creador a todo el mundo y decir: «¡Aquí está el responsable, aquí está el que hace todo esto!». Así que todavía permanece en el nivel de las pruebas lógicas, teóricas, abstractas.

 

¿Y por qué esta teoría es dual, una teoría dentro de otra teoría? Porque nunca se podrá demostrar a todo el mundo «a la carta». «¡Hagamos esto, y todo sucederá!». Es como coger un bastón, golpearlo contra una roca y que empiece a correr el agua. ¡Eso no ocurrirá!

 

Tenemos que estar preparados para el hecho de que lo que se supone que tiene que suceder no sucede inmediatamente, y aunque hemos tomado esta teoría como un medio, como una herramienta, para cambiar nuestro estado en el mundo, nunca ha tenido pruebas en la naturaleza.

 

Es decir, nunca se ha dado el caso de que hayamos realizado un experimento concreto y hayamos obtenido unos resultados positivos determinados, como ocurre cuando se descubre un medicamento para una enfermedad: se realizan experimentos, se publican los resultados a todo el mundo, el mundo está de acuerdo y los creadores obtienen permiso para distribuir el medicamento.

 

En nuestro caso, es difícil decir qué sucederá así porque entonces toda la humanidad progresaría no de una forma que condujera a la adhesión con el Creador, sino de la forma opuesta.

 

Aquí empezamos a entender por qué el Creador envía el sufrimiento, y por qué no en vano está escrito que «el sufrimiento ablanda el cuerpo». Esto significa que la gente estará más preparada para aceptar nuestra idea. En lugar de estudio, en lugar de trabajo en grupo, el sufrimiento les dará el grado de purificación necesario para que estén de acuerdo con nosotros. Será un acuerdo a la fuerza, un acuerdo desde el dolor, pero no tendrán opción.

 

Surgen preguntas: ¿Por qué la humanidad tiene que pasar por golpes? ¿Por qué no revelar todo esto en la naturaleza? Porque los descubrimientos en la naturaleza también se hacen sufriendo, a golpes, invirtiendo esfuerzos y recursos.

 

En otras palabras, todo lo que alcanzamos, lo alcanzamos «con dolor»; de lo contrario, no se avanza hacia la adhesión. Es imposible avanzar hacia la adhesión si no es contra el deseo de recibir.

 

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Publicidad en lugar de golpes

 

Si una persona se relaciona con la creación como lo hace el Creador, significa que adopta la misma actitud que Él y entra en el mismo estado que Él. Si moldea el mismo deseo, y el único deseo del Creador es dar, entonces alcanza Su nivel, Su estado.

 

Se podría decir que, para lograr algo, debe ser importante para mí; de lo contrario, tendré que esperar los golpes. Los golpes llegarán, cambiaré y, al final, seguiré sintiendo que debo luchar por algo en lo que no haya golpes, solo placer.

 

Quizás no debería esperar a que lleguen los golpes para decidir avanzar hacia mi objetivo, en cambio, debería darle más importancia ahora mismo. En este momento, parece razonable no pagar demasiado por ello; no me parece tan importante. Sin embargo, sé que si espero, pagaré tres veces más. Es decir, incluso ahora, debería reconocer toda su importancia.

 

¿Cómo puedo aumentar la importancia de mi objetivo? Para ello, recurro a un grupo, que es una especie de agencia de publicidad que me «lava el cerebro» y me explica por qué es vital para mí y por qué debo invertir ahora y lograrlo, porque más adelante me costará más y sufriré.

 

Así, la publicidad sustituye los golpes que me habrían hecho darme cuenta de la importancia de «escapar» hacia este objetivo, y me hace consciente de su importancia en este momento. Por lo tanto, necesito que el grupo me proporcione la misma energía y la misma sensación de necesidad para alcanzar el objetivo, tal y como lo harían los golpes.

 

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