Comentario:
El conocido físico Michio Kaku escribe: «Hoy en día, cada uno de nosotros deja una enorme huella digital. Con solo mirar tu tarjeta de crédito, puedes saber qué países visitas, qué comida prefieres, qué ropa usas, dónde estudias. Ahí están tus publicaciones de blog, diarios, correos electrónicos, videos, fotos. Con toda esta información, se puede construir una imagen holográfica que hablaría y actuaría exactamente como tú, con los mismos hábitos y recuerdos. ¿Qué pasará cuando podamos reproducir tu cerebro neurona a neurona?».
En otras palabras, dice que una persona puede aparentemente partir, pero aún permanece; todos sus deseos permanecen. A esto lo llama inmortalidad.
Mi respuesta:
La inmortalidad ya existe porque nuestros pensamientos y deseos flotan en el aire. El corazón y la mente espirituales, su contenido (deseos y pensamientos), permanecen. No mueren con el cuerpo. No están en el corazón, están en otro portador. Puedes poner una bomba en lugar del corazón, una computadora en lugar del cerebro; nada cambiará.
Comentario:
Michio Kaku dice que el cuerpo biológico humano se va, pero toda la información permanece.
Mi respuesta:
¿Cómo te conectas? ¿A través de tarjetas de crédito?
Comentario:
Como si se tratara de una biblioteca de datos, una “biblioteca del alma”.
Mi respuesta:
¿Cómo? ¿Dónde se encuentra? Lo que hiciste no está escrito en bibliotecas, teatros, lugares de trabajo, etc. Está registrado en forma espiritual: en el espacio, pero no en el mundo material. Parecemos existir en un espacio material, pero en realidad este espacio es espiritual. Podría decirse que es digital, como una matriz, un espacio medido en decenas, centenas y miles de sus propias unidades.
Comentario:
No puedo crear otro cuerpo biológico y rellenarlo con toda la información de la persona fallecida: lo que pensó, lo que soñó, lo que escribió en su blog.
Mi respuesta:
No, no habrá correspondencia con el contenido interno. Ese cuerpo físico coincide completamente con su contenido interno. No puedes crear uno igual. No tienes forma de crearlo porque, en principio, ya cumplió su propósito y ya no es necesario.
Comentario:
Así que no puedes bañarte dos veces en el mismo río.
Mi respuesta:
¡No, no hay necesidad!
Pregunta:
¿Qué es la inmortalidad?
Respuesta:
La inmortalidad es la existencia en el volumen de deseos y pensamientos que se correlacionan adecuadamente entre sí y están conectados con el resto porque ya no están divididos por cuerpos, y juntos forman una nube sensorio-informativa.
No es el cuerpo, es lo que existe antes de que el cuerpo nazca y después de que muera: una nube sensorio-informativa, nuestros deseos y nuestros pensamientos.
Si durante mi vida entro en esta nube y comienzo a correlacionarme, interactuar, conectarme con ella, a existir dentro de ella sensiblemente —y mi cuerpo no interfiere con esto sino que quizá incluso ayuda de alguna manera, resistiéndose y dirigiéndome— de esta manera entro en la inmortalidad.
Allí encuentro los datos informativos y sensoriales de todos los que existen, de todos los que han existido, e incluso de aquello que no pasa por nuestro mundo, ya que hay campos informativos y sensoriales mucho mayores.
Pregunta:
¿Podríamos humanizar un poco esta imagen? ¿Podría conocer a antiguos líderes o a alguien más allí?
Respuesta:
No, no es tan tangible como nos parece. No podemos encontrarnos con nuestras madres, abuelas y abuelos allí, así piensan los niños. Pero no es así.
Todo esto se encuentra en un nivel superior. Porque todos los pequeños campos sensorio informativos, llamados los registros de una persona (en hebreo, «Reshimot«), están incluidos en un sistema común y existen constantemente. Nuestro cuerpo, mientras vivimos en él, nos distrae de este sistema. Debemos asegurarnos de que, durante nuestra vida, nuestro cuerpo no nos distraiga de este sistema, para que nos unamos en un solo sistema sensorio informativo, llamado «alma».
Debemos entender que nuestro cuerpo (no es más que un tipo especial de obstáculo) existe solo para fortalecer 620 veces su conexión con todos estos seres fragmentados, estos registros sensorio-informativos.
Nos parece que nuestro cuerpo existe, pero en realidad no existe. Es simplemente resistencia a unirse con las demás partículas de información. Y los Reshimot (registros sensorio informativos) anhelan la conexión con las demás partículas y se esfuerza por lograrla. ¡El cuerpo me atrae hacia la muerte, pero mis Reshimot me atraen hacia la inmortalidad! ¡Escuchenlos!
Inmortalidad y Reshimot ¿Se puede cambiar la influencia de las Reshimot?

