La psicología trabaja con el ego y la espiritualidad por encima del ego

Pregunta:

A menudo ocurre que una persona mete la psicología en el asunto y cree que está haciendo un trabajo interior. ¿Cómo se puede distinguir el trabajo interior de la psicología?

Respuesta:

La psicología es cuando trabajas con tu egoísmo, y el trabajo espiritual es cuando trabajas sobre tu egoísmo.

 

En el trabajo espiritual, consideras los deseos de los demás, intentas trascender los tuyos propios y existir dentro de los de ellos. Aceptas los valores del entorno cabalístico, que define lo que es importante para ti, y te esfuerzas por cumplir las directrices que recibes de él. El trabajo espiritual está por encima del ego porque trabajas con los deseos del entorno.

 

En psicología, trabajas con tu ego, resolviendo dentro de ti mismo qué es importante y qué no lo es, cómo piensas y cómo influyes.

 

El crecimiento espiritual se basa en dudar constantemente de uno mismo, dar pasos adelante y atrás, y así estudiarse a uno mismo. El desarrollo espiritual es el autoconocimiento, en el que constantemente te adentras en tu interior y te comprendes cada vez más. Después de todo, toda la percepción está dentro de ti, los mundos están dentro de ti, el mundo del infinito está dentro de ti, todo el universo está dentro de ti, en ti.

Pregunta:

Pero, ¿cómo puedo alcanzar un planeta dentro de mí mismo?

Respuesta:

¡Oh! Verás que simplemente te aparece, un punto determinado en tu pantalla, resulta ser la Luna y otro punto es el Sol. Son atraídos hacia tí por tus fuerzas internas, igual que ves una imagen en la pantalla de tu ordenador.

 

Hay 613 fuerzas en tu pantalla interna, cuya combinación vectorial te muestra el panorama general. Eso es todo, no hay nada más. Al igual que ahora, mientras hablamos, tú me ves en la pantalla de tu ordenador y yo te veo en la mía. Es exactamente lo mismo.

 

Ahora mismo estoy sentado en mi oficina y tengo aquí un dispositivo con el que puedo ver una docena de lugares diferentes en el exterior. Son mis ojos. Me he acostumbrado tanto a este dispositivo que lo siento como parte de mi cuerpo, como si estuviera fuera del edificio, en un pasillo, en algún lugar de otro departamento, en una sala de conferencias. Vivo en esos lugares. ¿En qué se diferencia este dispositivo de mis ojos? En nada.

 

Todo viene únicamente del Creador

 

Pregunta:

¿Cómo puedo obligarme a investigar los mundos superiores dentro de mí, cuando este mundo externo me presiona cada vez más y me tienta con tentaciones y me distrae de la meta?

Respuesta:

¡Está dispuesto así deliberadamente! Nada está fuera de la voluntad del Creador, quien específicamente te «lava» de esta manera dentro de tu propio egoísmo para que puedas alcanzarlo a Él. Ni un solo pensamiento o sentimiento surge en ti que te obstaculice, todo está dirigido únicamente a alcanzar la unidad y singularidad del Creador.

Pregunta:

Pero usted dice que el Creador no existe, que Él es solo la medida de mi alcance y revelación, entonces, ¿Quién es el que me «limpia»; soy yo mismo?

Respuesta:

¡No! Es el Creador quien te ama de esta manera. Él es quien pone todo esto ante tí. Debes dirigirte a Él, «No hay otro fuera de Él», solo de Él proceden tanto lo malo como lo bueno.

Pregunta:

¿Qué herramientas se necesitan para investigar lo que se dice en la Cabalá?

Respuesta:

 Quien se dedica a la Cabalá descubre estas herramientas dentro de sí mismo.

Pregunta:

¿Entonces una persona no nace con estas herramientas?

Respuesta:

 Una persona nace con predisposición a ellas.

Revelar nuestra raíz

 

Pregunta:

La raíz superior del Creador parece estar desligada del deseo de recibir, de la creación.

¿Cómo podemos estar conectados con ella, siendo dependientes de ella por completo por un lado, y por otro, absolutamente desvinculados?

Respuesta:

No estamos separados de Él. Por el contrario, debemos revelar cuán profundamente estamos conectados con nuestra raíz, con el Creador, con la Fuerza Superior, y cómo podemos acercarnos a Él y revelarlo constantemente como nuestra raíz.

Pregunta:

¿Puede el deseo de recibir revelar esta raíz precisamente a partir de su naturaleza?

Respuesta:

No, porque es solo un extremo. Podemos revelar nuestra raíz solo siendo opuestos a ella. Por tanto, para comprender la creación, debemos estudiar al Creador.

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