El niño sentirá inconscientemente una atracción hacia esto, un impulso hacia ello. Sus movimientos hacia la nueva realidad lo impulsarán poco a poco a adquirir nuevas cualidades.
La siguiente etapa será tal que el niño querrá existir en ella, no por algún programa, sino porque él mismo estará cambiando. Por ahora, estamos en una etapa intermedia.
La naturaleza nos guía y provoca todos estos movimientos, impulsos e impulsos en nosotros, las siguientes etapas serán tales que, mediante la construcción de un nuevo mundo virtual, a través de la computadora, sentiremos de repente que nosotros mismos tenemos que cambiar para entrar directamente en esta naturaleza. Detrás de lo que hemos dibujado, detrás de lo que hemos creado, existe en realidad otro mundo que no ha sido dibujado para nosotros.
Para ello, no necesito instalar nuevos programas en mi supercomputadora. Necesito reprogramarme un poco, y entonces sí existiré en el nuevo mundo.
Ahí es donde llegaremos. Pero quizás ni siquiera en esta generación todavía.