¿Cuál es la raíz del alma y cómo la alcanzamos?

Pregunta:

¿Cuál es la raíz del alma y cómo la alcanzamos?

Respuesta:

La raíz del alma se llama la fuente del alma, es decir, el Creador, que se revela en la conexión entre ustedes. No dentro de su egoísmo, sino en el hecho de que entre dos egoístas se puede revelar una cualidad mutua de otorgamiento.

 

Se revela entre ustedes, los egoístas, a pesar del ego personal de cada uno de ustedes, y es precisamente en este lugar donde se revela el Creador. Por lo tanto, cuanto más egoístas sean y más trabajen en sí mismos, más se revelará el Creador entre ellos. ¡Pero siempre entre ellos!

 

La raíz única

 

Pregunta:

Cuando leemos libros cabalísticos ¿es necesario que siempre busquemos la conexión entre la raíz y la rama?

Respuesta:

Debemos permanecer en eso todo el tiempo; de lo contrario, no entraremos en el material y no absorberemos lo que se está diciendo.

Pregunta:

¿Cómo podemos conectarnos con la raíz común a todos cuando estudiamos El Estudio de las Diez Sefirot?

Respuesta:

Nuestra raíz es el Creador. Debemos esforzarnos por hacerlo lo más común posible para todos, conectándonos entre nosotros y en Él.

Nuestra raíz   La raíz superior

Trabaja con lo que el Creador envía

 

Pregunta:

¿Podemos decir que el Kli (vasija) de una decena queda incluido en un Kli aún mayor?

Respuesta:

Sin duda. Todos los Kelim (vasijas) están incluidos unos dentro de otros.

 

Pregunta:

¿Significa que la decena en sí no debería existir por separado, debería fusionarse con otros?

Respuesta:

¡No dictes lo que «debería» ser! A partir de lo que sientes, debes comprender que esto es lo que el Creador te envía, y con eso es con lo que debes trabajar.

 

El camino hacia la armonía Superior

 

El Creador creó un solo estado, llamado el mundo del Infinito. Todos los cambios ocurren solo dentro de nosotros. Existimos en ese mismo mundo del Infinito, pero en lugar de percibir el Infinito, solo nos percibimos a nosotros mismos.

 

Una vez, según mi percepción, estaba unido a todas las demás almas y sentía el mundo de la infinidad, la ilimitación, la eternidad y la perfección. Entonces mi estado, mi percepción, cambió; comencé a sentir que existía en un mundo oscuro y corrupto, lleno de sufrimiento, problemas, caos, presión y limitaciones.

 

Las cosas siguieron empeorando hasta que llegué al estado más bajo en el que me sentí a mí mismo existiendo entre otros como yo, en nuestro mundo, en la realidad que nos rodeaba.

 

Todo esto ocurrió únicamente dentro de mí, en mi percepción subjetiva de la realidad. Nada cambió en el exterior. Es como si me quitara las gafas y no viera a nadie a mi alrededor, o me las pusiera y empezara a ver un mundo completamente diferente.

 

Así, nuestras cualidades internas cambiaron desde el Nivel del Mundo del Infinito hasta tal punto que, en lugar de él, ahora percibimos este mundo, que no se parece en nada al mundo del Infinito. Sin embargo, podemos volver a ese mismo estado, llamado el mundo del Infinito, donde todo existe en armonía Superior, eternidad y perfección, donde reina la Luz, el bien y la benevolencia.

 

¿Qué necesitamos para ello? Debemos alcanzar la percepción de ese estado despertándolo dentro de nosotros mismos. El mundo de lo Infinito se oculta dentro de nosotros, tras muchas capas de ocultamiento. Poco a poco, a medida que pasamos de un ocultamiento más profundo a otro menor, revelamos el mundo de lo Infinito.

 

Las etapas por las que paso para volver a la percepción del Infinito se llaman mundos, ocultamientos (“mundo”, “Olam” proviene de la palabra “ocultamiento”, Ha’alama). Paso a paso, este ocultamiento disminuye y yo me elevo por encima de él.

 

Esto significa ascender por la escalera de los grados, subir los peldaños de los Mundos, elevarse por encima del ocultamiento y sentir cada vez más la realidad.


¿Cómo lo hacemos? Despertamos el estado llamado “el mundo del Infinito”. Juntos, leemos El Libro del Zóhar, que describe la conexión dentro del mundo del Infinito, y este mismo deseo despierta ese estado dentro de nosotros.

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