¿Por qué está oculta la meta? – de acuerdo a la Cabalá

Pregunta:

¿Por qué está oculta la meta?

Respuesta:

«Quiero acercarme al Creador». Supongamos que tengo algún tipo de deseo de este tipo y no sé en qué consiste ese deseo, no sé qué debo hacer. ¿Quién es el Creador? ¿Qué significa «acercarme a Él»? ¿Cómo puedo entender que soy yo quien se acerca a Él? Si no sé en qué estado voy a estar ni qué me va a pasar exactamente, entonces solo estoy diciendo las palabras, pero ¿Sé lo que significan?

 

Ahora imagino que eso es bueno, como un niño que piensa que es bueno ser, por ejemplo, policía: «El policía es grande; tiene una pistola». Yo también pensaré que es bueno estar en unión con el Creador. No sé qué cualidades tiene Él ni en qué se parece a mí, si soy igual que Él, ¿Qué seré? ¿Cómo es Él? ¿Y quién es Él?, no tengo nada claro.

 

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Pero si abordo esta idea inicialmente con la ayuda de un grupo, entonces ya descubro algunos detalles en ella,  es decir, la fusión con el Creador se me hace más clara y, en esa medida, lo comprendo. Digamos que lo he comprendido en una centésima parte.

 

Ahora vuelve a surgir algún tipo de obstáculo y, una vez más, realizo ciertas acciones en el grupo con el mismo propósito de acercarme al Creador. Al fin y al cabo, en un principio «Israel, el Creador y la Torá son uno». Y, de nuevo, estoy haciendo una aclaración.

 

Así que actué en grupo, me uní a mis amigos y saqué fuerzas de ellos, porque amar a mis amigos debería llevarme a amar al Creador; y, una vez más, me quedó más claro lo que significa «amar al Creador», ya que me dedicaba a cumplir el mandamiento de «amar al prójimo». Como resultado, el hecho de cumplir este mandamiento en su totalidad me lleva a cumplir el mandamiento de «amar al Creador» y estoy construyendo un Kli.

 

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«Ama a tu prójimo» es la construcción de una vasija compuesta por 613 partes. Pongámoslo así: estoy uniendo todas las partes de un Adam HaRishón (el primer hombre) común, como las piezas de una vasija de barro roto, y el pegamento que las une es precisamente el cumplimiento del mandamiento «ama a tu prójimo como a ti mismo». De esta manera, construyo un Kli.

 

Y lo que se revela en el interior del Kli ya es «amar al Creador». Cuando el Creador llena la vasija, me hace sentir exactamente así. De este modo, una cosa se convierte en la causa de la otra.

 

Encontrar al Creador en la decena

 

La esencia de la asamblea consiste en que todos formen una unidad y persigan un único propósito: encontrar al Creador. En cada decena se encuentra la Shejiná (Divinidad) (Maor VaShemesh. Parashá VaYeji).

 

Cuando nos reunimos en la decena, debemos preocuparnos por el Kli (vasija) en el que se revela el Creador, y no por Su revelación en sí misma.

Alcanzar al Creador consiste en construir un estado dentro de nosotros mismos en el que Él se vea obligado a revelarse, ya que Él lo llena todo.

Todo lo que necesitamos es la base sobre la que Él pueda manifestarse, nada más.

 

Por ejemplo, en la oscuridad del espacio exterior parece no haber Luz. Pero si colocas allí alguna barrera, ves que todo el espacio se inunda de Luz, porque ahora la Luz tiene algo contra lo que chocar, algo en lo que reflejarse. Lo mismo ocurre en nuestro estado: debemos pedir por la creación del Kli (vasija), no la revelación del Creador.

 

Debemos prestar atención a esto, porque así nos orientaremos con mayor precisión hacia lo que se nos pide, lo que depende de nosotros y lo que debemos lograr, y el Creador se nos revelará de inmediato, de forma automática. Esta es una ley de la naturaleza.

 

En la medida en que creemos las condiciones adecuadas para Su revelación, la cualidad del Creador se manifestará según la ley de la equivalencia de la forma. Es decir, si junto con los amigos creamos una cualidad mutua de otorgamiento, con ello creamos la condición para la revelación del Creador dentro de nosotros, entre nosotros.

 

La esencia de la asamblea consiste en que todos formen una unidad y persigan un único objetivo: encontrar al Creador. En cada grupo de diez se encuentra la Shejiná (Divinidad).

Evidentemente, si hay más de diez, la revelación de la Shejiná es mayor…

 

«Más» es incorrecto.

HaVaYaH no incluye más de diez. Simplemente se divide en decenas fraccionarias y particulares. Por «aumento» no se entiende una cantidad numérica, sino el poder de la unidad.

 

Es muy importante saber que cualquier decena solo asciende a través de una unidad cada vez más fuerte. Nuestro sueño, nuestro objetivo, es formar parte de una decena completa, una que esté compuesta verdaderamente por diez individuos, que se desarrolle constantemente y, de este modo, se eleve cada vez más alto.

 

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