Ahora que hemos sido recompensados con todo lo de arriba, tendremos algún entendimiento de Su particularidad, que Sus pensamientos no son nuestros pensamientos y que toda la abundancia de la materia y sus formas que percibimos en esta realidad frente a nosotros, están unidas a Él en un pensamiento único, siendo el pensamiento de la creación para deleitar a Sus creaciones (Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, “Observación interna”, Capítulo 5, Punto 22).