Debemos analizar cada uno de nuestros estados en una escala de «verdadero-falso» en lugar de la escala de «dulce-amargo»; es decir, basándonos en si es bueno o malo con respecto al objetivo de la creación y no a nuestro deseo de recibir.
El problema es que pasamos mucho tiempo sintiendo que lo dulce es de día y lo amargo de noche. Es decir, actuamos según nuestros sentimientos y no podemos comprender, ni individualmente ni con la ayuda de un grupo, que la definición del estado debería estar en consonancia con el objetivo de la creación, la unión con el Creador, y a pesar de que aún no nos parezca «dulce», lo aceptamos como la verdad y la meta.
Tiene que ser más importante que lo “dulce”. Entonces reemplazaremos el sistema “amargo-dulce” (análisis corporal) con el de “verdadero-falso”, que es un análisis espiritual.
Y aquí, solo el grupo puede recordarle a una persona cuáles son las verdaderas herramientas de medición, cómo debe considerar su estado, analizarlo, acelerar el proceso, determinar correctamente qué estado se llama noche y cuál es día, y luego pasar de un estado a otro.
Si realmente decide que el estado de la noche, que le resulta amargo, es en realidad útil, que es la verdad, entonces la noche se convierte en día.
Defino la sensación de un Kli no corregido, centrado en el interés propio, como la noche. Atraigo la Luz que corrige este Kli y lo transforma en día al infundirle la intención de otorgar. Entonces, decido que mi intención de otorgar es el día.
Es decir, es el mismo estado en el que me encontraba antes. Lo consideraba de noche por falta de intención de otorgar, y ahora, al adquirir esta intención, decido que es de día, y así atravieso este estado. Convertir el mismo Kli de recepción en un Kli de otorgamiento, significa que siento la noche y después llega el día. Y así sucede en cada grado. Es lo mismo, solo que con una intención adquirida.
Y si una persona no se esfuerza por corregir el Kli que ha recibido, no intenta ver la verdadera oscuridad en él debido a que lo recibió para sí mismo, no quiere corregirlo con la intención de otorgar, entonces no aprovecha el tiempo que se le ha dado.
De esta forma se seguirá avanzando, pero muy lentamente. El Creador se apiadará de la persona y cambiará su estado porque el grupo le ayudará un poco, pero no por un cambio en su estado interno.
Necesito determinar cuanto antes que la noche es mi actitud hacia el placer, hacia el hecho de que lo deseo. Entonces empezaré a desear la corrección, querré alcanzar una intención con el fin de otorgar, a adherirme a la verdad en lugar de a la dulzura. A esto le llamo día. Este es todo el trabajo del hombre. El hombre es quien determina qué es día y qué es noche, y en qué momento del día se encuentra.
Día y noche: Las acciones de la Luz
Así como no puede haber día sin noche, no puede haber luz sin oscuridad. La oscuridad es el Kli (vasija) y la luz es lo que llena el Kli, siguiendo la regla de que «no hay luz sin un Kli». …si alguien dice que tanto la luz como la oscuridad provienen de Dios, esto es «Y Dios llamó». En ese momento, tanto la luz como la oscuridad conforman un día. Es decir, así como no puede haber un día completo sin noche y mañana, la luz y la oscuridad cumplen una misma función: ambas juntas se denominan «día» (Rabash, «¿Qué son el día y la noche en el trabajo?»).
En el trabajo espiritual, el «día» y la «noche» son acciones de la Luz, son los mismos pasos que conducen a la meta de la creación: la unión con el Creador. Se dice que nuestra meta es alcanzar un estado en el que no haya día ni noche, y en el que todo se revele como una sola Luz, cuando la noche se revela como parte del día.¿En qué sentido siento la oscuridad? En relación con el objetivo de la creación, como una falta de adhesión.
Si una persona ya ha llegado a un estado en el que se examina a sí misma y ve que se encuentra en la oscuridad porque hay en ella un deseo de recibir que la separa de la meta, se examina en la oscuridad, con solo la Luz de un pequeño resplandor, luz que ha atraído desde Arriba mediante grandes esfuerzos. Así, alcanza un estado en el que está verdaderamente preparada para salir de Egipto, de su deseo de recibir, y entrar en el mundo espiritual.
En primer lugar, debemos recordar que la sensación de noche y oscuridad es necesaria. Se trata del verdadero Kli, de nuestra naturaleza. Se alcanza en relación con la meta de la creación, con el hecho de que nos encontramos en propiedades opuestas a las del Creador. Debemos comprender por qué estamos opuestos a Él, no podemos integrarnos en el Creador, es decir, en la cualidad de otorgar, y reconocer que precisamente eso es la oscuridad.
Pero el motivo no debería ser el deseo de alcanzar la espiritualidad para sentirse bien, evitar problemas y disfrutar de diversos placeres.
Si una persona se da cuenta de que su espiritualidad es una cualidad de otorgamiento, mientras que ella misma es lo contrario de esa cualidad, y es incapaz de integrarse en ella, entonces decide que esa es una verdadera noche. Y al arrepentirse, alcanza un estado en el que convierte esa caída en el día. La oscuridad comienza a traerle luz, el Kli empieza a transformarse; recibe una intención de otorgamiento y se vuelve como la Luz. Esto significa que el estado de la corrección final no es ni día ni noche.
Pasos a la meta de la creación A la luz del día y en la oscuridad de la noche

