¿Por qué se considera que el amor a los amigos es la acción más importante, incluso más que acciones como contentarse con poco y otras correcciones?
¿Por qué la corrección depende del amor a los amigos y no del esfuerzo propio?
Esto se debe a que, en la Cabalá, se sabe que una persona no puede corregirse a sí misma. Lo que puede corregirnos es la luz Superior, si llega a nosotros desde un estado más corregido e ilumina sobre nosotros. Solo de esta manera corrige nuestras vasijas. Por lo tanto, no debemos actuar por nuestra cuenta para corregir las vasijas, como si tuviéramos una llave inglesa en la mano con la que abrimos, cerramos y reparamos. En cambio, debemos invitar a un «reparador» para que venga y arregle el sistema. Este es el tipo de Luz que debemos invitar.
Por consiguiente, no realizamos acciones directas para la corrección. No buscamos dónde está la pantalla, la traemos, la colocamos sobre el deseo de recibir y clavamos unos cuantos clavos para que no se suelte —entre el deseo de recibir abajo y la pantalla arriba, como en los diagramas—, de modo que el deseo de recibir quede cubierto por una pantalla. En su lugar, buscamos los medios que nos traigan una pantalla, la cual a su vez nos traerá la corrección. Este medio no es un enfoque hacia la corrección en sí, sino un enfoque hacia Aquel que corrige. Este asunto representa un gran obstáculo para las personas antes de que empiecen a comprender que debemos buscar al corrector y no a las correcciones mismas. Sin el corrector, simplemente no habrá corrección. Es exactamente como cuando se avería una lavadora e intentas arreglarla tú mismo sin tener conocimientos sobre cómo hacerlo; no funciona. Tendrás que llamar a un especialista que traiga la pieza necesaria y sepa cómo instalarla en el lugar adecuado. Por lo tanto, debemos buscar a la «persona» indicada que sepa realizar este trabajo. Esa «persona indicada» es la luz Superior.
Conoce sobre la corrección sólo con los amigos Correlación entre la corrección del individuo y del grupo
El estudio y la intención correcta para atraer la luz circundante
Así pues, las acciones que deben realizarse no son acciones relacionadas directamente con la vasija en sí, sino acciones mediante las cuales podemos atraer las luces más beneficiosas para la corrección. Los cabalistas nos dicen que la Luz circundante más beneficiosa para la corrección del egoísmo llega cuando leemos un libro de Cabalá durante el estudio, con la intención de alcanzar nuestra raíz: aquel lugar donde nosotros, nuestra acción, el estudio y el Creador estamos en adhesión en un único punto. Los cabalistas también afirman que, para sentarse a estudiar con la intención correcta, la intención misma es lo más importante.
¿Cómo alcanzamos tal intención? Los cabalistas describen varios medios para construir la intención correcta. Baal HaSulam escribe en el artículo «La libertad» que la sociedad está por encima de todo. Sin la sociedad, no podemos unificar nuestro deseo hacia la meta ni fortalecerlo, y nuestra intención será menor de lo requerido para atraer la Luz circundante.
El peligro de la autoflagelación y el papel de la sociedad
Si nos atormentamos con afirmaciones como «no estoy bien», «soy tacaño», «soy lujurioso», «soy ambicioso» o «soy cruel», entonces nos sumergimos en nuestros malos deseos de recibir. Una persona está allí donde están sus pensamientos. Desde ese lugar, no nos queda más remedio que emborracharnos o consumir drogas para adormecer el terrible dolor que sentimos. La autoflagelación es inútil. Por eso está escrito: «El necio se sienta con las manos cruzadas y devora su propia carne». Tal comportamiento es pura insensatez, pues no nos orienta en la dirección correcta. Al observar la suciedad que llevamos dentro, no la limpiamos. Cuando una pieza de un automóvil se avería, debe repararla un especialista que traiga una pieza nueva y sepa cómo instalarla.
Muchas veces, dirigimos constantemente la mirada hacia el interior, hacia nuestras vasijas, y nos sentimos desdichados. Nuestro estado interno se despliega ante nuestros ojos y no sabemos cómo desprendernos de esa visión; nos sentamos, nos afligimos y nos lamentamos por nosotros mismos. La sociedad debe influir en cada persona para que salga rápidamente de este mal estado, ya que de él surge lo que se denomina el «discurso de los espías» acerca del Creador.
La ley de las almas y la atracción del estado del final de la corrección
Esta dinámica nos lleva a preguntarnos si dicha regla aplica a todas las almas por igual o si depende de la pertenencia a un grupo.
Esta ley opera para todas las almas, ya sea que pertenezcan a un grupo o no; sin embargo, la persona que forma parte de un grupo atrae la Luz circundante desde el final de la corrección, pues está conectada con sus amigos aquí tal como lo está allí. Según el estado en el que elija conectarse con ellos aquí, atrae dicha Luz hacia sí —como si físicamente trajera ese estado desde allá hasta sí misma—, ya que desea materializarlo aquí y ahora, en este mundo. Esto se considera un descenso del mundo Superior a este mundo, y así es, en efecto, como sucederá al final de la corrección.
Cómo llegar al estado final de corrección Tanto las correcciones como las satisfacciones llegan a través de la Luz

