Comentario: Todos somos egoístas. Pero el ego de algunos está hecho de tal modo, que francamente se regocijan si alguien más recibe golpes.
Mi respuesta: ¡Así es el ego! Nadie tiene la culpa. Pero admitir que eres así es muy doloroso. Pero en el fondo, no nos importa en absoluto lo que sucede a un milímetro de nosotros, con los demás. Y si está peor, yo me siento mejor. Así es el ego.
Cuando esos eventos ocurren y siento que el ego se despierta en mí, debo entender que es malo en mí y me gustaría, de alguna manera, deshacerme de él, corregirlo.
No debes regocijarte de los problemas de los demás. La gente no entiende que se hace daño a sí misma.
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