La persona que enseña Cabalá, tiene estados en los que puede expresar su pensamiento, técnicamente de forma rápida y correcta; y hay estados en los que necesita expresar algo emocionalmente, sin una técnica especial de palabra; y entonces, estas emociones se comparten aún mejor. A fin de cuentas, tiene que esforzarse emocionalmente y enviar su energía invisible a los demás.
Esto a menudo funciona mejor que las bellas palabras. Hay contacto entre los sistemas internos de quien desea transmitir y aquél que quiere recibir.
Es más efectivo que las palabras – porque ingresa directamente sin vestiduras – que en frases, deben pasar a algún significado y luego, el significado debe pasar de cierta forma a las emociones y las emociones se deben sentir e integrar. Toda esta cadena mecánica no existe, debido a que el mensaje va directo de corazón a corazón.
Depende del contacto entre el estudiante y el maestro. Existe o no existe. Sin embargo, principalmente depende del estudiante. Si quiere conectar con su maestro y estar adherido a él lo más posible, adentrarse en él, ser absorbido por el maestro y pide por ello, entonces sucede.
Pregunta: Usted habla de una petición interna. ¿Cómo se puede construir para que realmente llegue del corazón?
Respuesta: Gradualmente, al engrandecer al maestro ante los propios ojos, por encima de las opiniones de uno y por sobre todas las condiciones corporales posibles. Al entender que se le ha dado a uno la oportunidad única de recibir algo del maestro y que es necesario aprovecharlo, no ser indiferente a ello, sin dejarlo para después, sin asumirlo como algo ordinario ni transmitirlo para ciertas relaciones o beneficios materiales.
Este es un problema muy grande, el de la interacción con el maestro, porque a la persona se le dan condiciones difíciles aquí. Sin embargo, si más o menos las observa, puede alcanzar el contacto con el Creador a través de su maestro. Al mismo tiempo debería construir tal cadena en la que el inferior se encuentre totalmente incluido en el superior.
Estudiamos de esta forma el sistema de construcción de bloques del sistema superior, en el que cada grado se incorpora en el grado superior y este ingresa a uno incluso más elevado y así sucesivamente. Por lo tanto, si el grado inferior se incorpora con el superior y existe ahí como un embrión dentro de su madre, entonces se puede desarrollar con este grado superior, al menos en los primeros nueve grados. Esto se conoce como los nueve meses del desarrollo fetal.
Luego, sale y alcanza su propio modelo externo de desarrollo, que también depende del superior, como un bebé que nació y se desarrolla junto a su madre. El período de amamantamiento es de al menos dos años de crecimiento hasta los seis años, la infancia y la adolescencia veinte años, hasta la plena madurez.
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