
Una Sucá es una estructura que consiste de cuatro paredes y una cubierta especial (Sjaj). Incluso tres paredes son suficientes, porque si el Kli cuenta con las tres primeras fases, entonces la cuarta fase – Dalet – ya se está construyendo dentro de ellas. Lo principal es que haya tres paredes y una cubierta.
Una Sucá refleja la estructura del Kli espiritual, que se conoce como Neshamá, el alma. Necesitamos construir esta alma, a partir de nuestros deseos comunes en el grupo y luego, revelaremos la luz interna, al Creador, dentro de nuestra conexión correcta.
Una persona construye una Sucá sobre el suelo, es decir, sobre la base de material ya hecho, porque la tierra siempre está bajo sus pies. Sobre este construye una Sucá: cuatro paredes y una cubierta hecha de los residuos del granero y de la bodega, es decir, de los restos de la producción del pan y del vino, que es alimento para una persona.
La estructura de la Sucá, es parecida a la forma en que se ordenan las cualidades de una persona, cuando quiere conectarlas y dirigirlas al Creador. Luego, ve cómo sus cualidades están conectadas dentro de ella misma: Jojmá, Biná, Daat, Jesed, Gevurá, Tiféret, Netzaj, Jod y Yesod, con el propósito de formar una estructura dentro de la cual empezará a sentir al Creador.
No alcanzamos la luz superior en sí misma o al Creador mismo, sino solo la impresión en nuestros deseos a partir de su llenado.
Cuando estas cualidades se combinan de distintas maneras, empezamos a sentir lo que hay dentro de ellas y así, revelamos al Creador. Cada Sefirá comienza a brillar.
Si intentamos acercar a la decena, los deseos entre los amigos, para conectarlos entre sí, entonces, dentro de su conexión comenzamos a ver que esto no es solamente nuestro egoísmo, sino deseos capaces de otorgar, unir y amar. Estos deseos pueden recibir la influencia de la luz superior, que creará tales formas y estilos de conexión y cualidades a partir de ellas, que antes no conocíamos.
Vemos qué conexión existe entre nuestra unión y las cualidades que podemos revelar entre nosotros, para sentir y alcanzar la fuerza que está por arriba de nosotros, conforme a la equivalencia de forma.
Las paredes y la cubierta de la Sucá, son deseos diferentes que están conectados entre sí en cada forma posible. Si organizamos la construcción de las paredes de la Sucá, a partir de nuestros deseos; y todos estamos dispuestos a hacer de nosotros mismos, una columna o una base para una estructura común, o sea, nuestra conexión, entonces ya es posible construir una cubierta sobre ellas.
Ser una columna, significa ser un soporte de esta estructura, sostenerla con toda la fuerza propia, de modo que esté ahí y sirva a todos. Estamos construyendo nuestra casa común juntos, para que ni siquiera un movimiento vaya al beneficio personal, sino solo para todos nosotros juntos.
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