Por naturaleza, el hombre malinterpreta. Porque si la naturaleza de la gente es egoísta, cree que de esta manera se le puede enseñar.
El mundo se está desarrollando en guerras continuas por una razón. La gente está aprendiendo gradualmente. Estamos cerca de darnos cuenta que somos egoístas, que se nos puede aplicar la ley absoluta de acción y reacción; ojo por ojo. Y así actuaremos hasta darnos cuenta de que no necesitamos de la acción de esta ley, que necesitamos tratarnos correctamente.