No se ha borrado nada. Simplemente lo percibo todo con más claridad, comprensión y mayor acuerdo y tolerancia, no porque me esté haciendo mayor, sino porque veo la necesidad de todas las manifestaciones de lo que hay en una persona.
Veo que lo más terrible, lo más repugnante, y todo lo que nadie puede justificar, proviene de la misma fuente, la fuerza superior, y, por desgracia, a veces se manifiesta en formas tan terribles.
Y, por supuesto, trato a las personas como material que necesita ser corregido, para transmitirles la verdad y ayudarles.