En 1950, el profesor de biología de Harvard, Curt Richter, realizó un experimento con ratas en el que ahogó ratas domesticadas y luego salvajes, una por una, en frascos de agua para estudiar cuánto tiempo lucharían para sobrevivir. Las primeras ratas no duraron mucho, murieron en cuestión de minutos. Las ratas domesticadas restantes nadaron durante días antes de darse por vencidas. La esperanza de salvación les dio estas fuerzas vitales. Las ratas salvajes, tanto agresivas como hábiles nadadoras, se dieron por vencidas rápidamente después de darse cuenta de que estaban en un recinto de vidrio.
¿Cómo aplicarías esto a la humanidad? Hoy en día, muchos se dan por vencidos y se ahogan casi de inmediato. Ha llegado ese momento. ¿Cómo podemos decirle esto a la humanidad? ¿Necesitamos darle esperanza y cómo?