No se trata de herencia, sino del entorno en el que vivía. Fácilmente podría no estudiar Cabalá. Baal HaSulam ciertamente no lo obligó.
Tengo dos hijas y un hijo. Mi hijo estudia de una manera muy tranquila. Una hija está completamente desconectada de la Cabalá porque la ciencia, la biología, lo es todo para ella. La segunda es muy dedicada a nuestro camino, trabajo interior y de lo que le sucede a la gente en este viaje.
No es posible entender de dónde vino para ellos y qué es. Es como si estuviera dividido en dos personas. Uno soy yo, el científico incompleto encarnado en la primera hija y el otro, cabalista, en la segunda. Así es como se dividió mi sistema interno entre ellos.