«Tiempo espiritual» significa un cierto número de nuevos cambios de forma que se derivan unos de otros. Anterior y posterior significan causa y consecuencia.
En cuanto a la definición espiritual del tiempo, comprenda que, para nosotros, todo el concepto de tiempo no es más que una sensación de movimientos. Nuestra imaginación imagina y concibe un cierto número de movimientos consecutivos que percibe uno a uno y los interpreta como una cierta cantidad de «tiempo».
Así, si uno hubiera estado en un estado de completo reposo con su entorno, ni siquiera sería consciente del concepto de tiempo. (Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, «Observación Interior», Capítulo 9, p. 34)