¡No es una alegoría! No es una sensación muy placentera, sino un serio trabajo interno y externo.
Aquél que está naciendo, también se ayuda a salir de adentro, a escapar de este reino oscuro. Ya le parece oscuro, no quiere permanecer ahí, se retuerce, late adentro, como en una jaula, es decir, el vientre de la madre que antes era bueno, se convierte en una prisión para él.
En cualquier fase de nuestro desarrollo, el comienzo de algo nos parece bueno, luego descubrimos el mal en él y luchamos por algo mejor, es lo mismo aquí; esto es desarrollo, toma de conciencia.