El hecho es que el deseo originalmente creado por el Creador, como un deseo de recibir, puede ser corregido a un deseo de otorgar. Si el deseo de recibir es opuesto a la cualidad de la luz, quiere recibir todo para sí mismo y ser llenado con luz, entonces, el deseo de otorgar, por el contrario, es como la luz.
Y en la medida en que se asemeja a la luz, se acerca más a ella.
Así, a partir del deseo de recibir creado por el Creador, también el deseo de otorgar se forma y trabajamos con estos dos deseos.
Por lo consiguiente, el sistema de santidad y el sistema de Klipot trabajan uno contra el otro. El deseo de recibir y el deseo de otorgar son opuestos entre sí y juegan entre ellos, ya sea en relación directa o inversa a la creación.