No, nuestra unidad no depende de la igualdad, depende de aceptarnos unos a otros, el hecho es que nunca habrá igualdad entre nosotros.
Cada uno de nosotros es un individuo único, un organismo separado con su propio sistema nervioso, mente y sentimientos, solo puede haber igualdad si nos hacemos iguales; todos tenemos la misma naturaleza, el mismo objetivo y en este sentido somos iguales.
A medida que avanzamos, nos volvemos más diferentes y más iguales, el egoísmo se desarrolla cada vez más en cada uno de nosotros, así nos alejamos unos de otros, pero todos luchamos por el mismo objetivo, por eso nos acercamos y eventualmente nos convertimos en un solo hombre con un solo corazón.