El alma es el deseo interior de una persona, y si queremos ayudarnos unos a otros, entonces nos conectamos, nos acercamos y nos imbuimos de los deseos de los demás, convirtiéndonos en una sola persona.
El Creador rompió el deseo que creó en pedazos para darnos la oportunidad de sentir cuánto nos falta de conexión, para conectarnos, y así lograr 620 veces más conexión de la que había originalmente.
Con nuestra corrección, añadimos al sistema de Adam HaRishon toda su fuerza. Esta alma común nació muy pequeña, no tenía volumen interno; pero debido al hecho de que el Creador rompió el alma que Él creó y destrozó su poder interno, distanciando sus partes entre sí, Él nos da la oportunidad de crecer.
Cada uno de nosotros es un trozo del alma rota, si nos unimos de nuevo en una sola alma, entonces a esta conexión añadimos la fuerza de la separación por encima de la cual nos hemos elevado; por eso se dice que la fuerza del alma ha crecido 620 veces, así, si nos unimos y construimos un sistema único, crecemos hasta la altura del Creador.
A través de la conexión alcanzamos estados espirituales cada vez más elevados, después de todo, combinamos los deseos de todos para otorgar que fueron recibidos del Creador, y entonces la fuerza Superior se reviste en nosotros, y se revela muchas veces más que al principio de la creación.
Alcanzamos al Creador en una forma interna cada vez más genuina, gracias a nuestra corrección, todas las partes de los mundos Superiores están cada vez más conectadas y se unen en un todo, lo que nos permite alcanzarlos en toda su extensión.
El propósito de la creación es unir todos los mundos superiores para que no haya diferencia entre ellos, y todos se conviertan en un solo mundo: el mundo de Kéter.
Aprende más Al corregir a todos, te corriges a ti mismo

