Se siente como si el Creador estuviera constantemente dándonos un motivo para conectar. En cuánto sentimos que ya no somos capaces de algo por nosotros mismos, nace una plegaria especial— rezar por todos. ¿Qué más podemos hacer para transmitir y compartirlo a la sociedad, lo más pronto posible?
Respuesta:
Nada, con esto es suficiente, si pedimos por todos, para que ellos se conecten y se dirijan al Creador, entonces no se necesita nada más.
Solo a través del corazón, se puede compartir esto al mundo exterior.