Inicialmente, no existía tal prohibición, nunca se manifestó en ninguna parte. Por lo tanto, cuando la Luz entró en el deseo para recibir, entonces, debido a su oposición, la Luz se rompió en pequeñas chispas, y el deseo se rompió en pequeñas partículas. Esto ocurrió una sola vez en la naturaleza y no puede volver a ocurrir. Por esto, hoy nuestra tarea es reunir todos los deseos destrozados y llenarlos con esas chispas de Luz que se dispersaron por la explosión.