La diferencia es que los mundos de Beriá, Yetzira y Assiya están, bajo una cortina, ocultos. En estos mundos podemos subir y bajar, pero al mismo tiempo no sentimos nada divino, nada relacionado con lo Superior, con el Creador.
En el mundo de Atzilut, sin embargo, el Creador ya se está manifestando. Por eso este mundo se llama Atzilut de la palabra “Etzlo” (en suyo, Él).