Son leyes algo diferentes, pero tienen el mismo efecto que las leyes físicas. Si las ignoramos, somos castigados por ello.
Pero debemos recordar que las leyes de la Torá se aplican a la relación de la persona con el mundo, con su propia especie, es decir, su diferencia con las leyes físicas de la naturaleza, que se aplican al nivel de la naturaleza inanimada, vegetativa y animada, incluidos los seres humanos.
Las leyes que estudiamos en la ciencia de la Cabalá se aplican a las relaciones entre las personas y entre las personas y el Creador (la fuerza gobernante suprema).