Prácticamente sí. La primera ley es una prohibición de recibir por el bien de uno mismo, no podemos anularla ni cambiarla; no existe en nuestro mundo, no vemos su aplicación.
Mientras que la segunda restricción, es decir, la segunda ley, habla de que en alguna etapa los cabalistas revelan la presencia de deseos egoístas que por ahora no podemos usar ni siquiera por el bien del Creador ya que no tenemos la pantalla. Sin embargo, cuando los corrijamos, seremos capaces de recibir en ellos.