Diferencia entre el estado antes y después del Majsom
Antes de la barrera, una persona pasa por dos etapas principales y muy importantes:
1) doble ocultación y 2) ocultación simple.
Estas dos etapas nos proporcionan todas las vasijas y discernimientos que, posteriormente, ampliamos en la espiritualidad y sobre los que incorporamos discernimientos adicionales. Las transgresiones y los errores que cometemos en nuestro camino espiritual hacia la barrera son las propias vasijas que utilizaremos más adelante. De esta manera, en el estudio de la Cabalá, cada error previo se convierte en un recipiente de corrección.
La diferencia entre antes y después de la barrera no radica únicamente en estas vasijas. La cuestión es que, antes de la barrera, cuando estamos en ocultamiento y el Creador no se nos revela, a veces podemos sentir algo en relación con Él. Nuestra percepción de lo divino es a través de la Luz circundante (Ohr Makif) y no de la luz interior (Ohr Pnimi), porque aún carecemos de una pantalla (Masaj).
Al cruzar la barrera en la Cabalá, adquirimos una pantalla (Masaj), la primera pantalla, que marca la transición al nuevo estado al que posteriormente se le añadirán más pantallas. Entonces, según la fuerza de nuestra pantalla, podemos recibir la Luz interior, que es una sensación clara y tangible de lo divino.
Nuestro deseo por la espiritualidad “¿Cómo podemos cruzar la barrera entre este mundo y el mundo espiritual?” (Quora)
Orientarse hacia la meta espiritual a través del grupo
Nuestro trabajo antes del Majsom y después del Majsom varía cada vez. Después del Majsom, donde hay Kelim [vasijas] de otorgamiento y Kelim de recepción, todo es diferente. Una vez que he alcanzado la conciencia de la grandeza del Creador, la acción en sí misma ya se lleva a cabo de manera diferente. Antes de eso, no hay nada que discutir, pues me estoy esforzando en la dirección equivocada. Primero debo orientarme, y solo entonces voy hacia allí. Esto debe hacerse antes que nada.
Trabajé con aviones durante varios años en la Fuerza Aérea Israelí. Imagínate un avión parado en tierra, sin ninguna orientación respecto a los puntos cardinales; el piloto, en la cabina, no sabe dónde está, desconoce las direcciones. Se encuentra dentro de una esfera tridimensional sin saber nada de ella.
¿Debería volar? No. En esta situación, es mejor que se quede donde está, ya que moverse tan solo un milímetro podría llevarlo quién sabe dónde. Por lo tanto, lo primero que debe hacer es comprobar la ubicación de la meta hacia la que debe dirigirse.
Y así nos orientamos: esta es nuestra meta, hacia él dirigimos ahora nuestros esfuerzos, y solo entonces empezamos a avanzar.
Sin embargo, esta meta está oculta, el Creador permanece oculto. No tengo la más mínima idea de lo que es la equivalencia de forma u otorgar en la Cabalá; no me atrae; para mí, esa cuestión ni siquiera existe. El grupo debe proporcionarme este Jisarón, esta necesidad. En lo más profundo de mi corazón solo siento que falta algo.
Las primeras nueve Sefirot deben revelar lo que me falta en mi punto del corazón. Deben decirle a Maljut: «Esto es lo que te falta». Y estas primeras nueve Sefirot, en relación conmigo, están representadas por el grupo. Nada más me ayudará.
Si mis amigos no me proporcionan esto, tendré que buscar otro grupo. O bien los organizo para que le den importancia a la meta, o bien tendré que dejarlos y buscar otro grupo en el que ya exista esa importancia; y si no es así, entonces la llevaré yo mismo allí. Y el grupo comprenderá que esto es importante y que hay que trabajar en ello.
Invierte en el grupo ¿Cuánto tiempo se necesita para cruzar el Majsom?
Cómo ayuda el Creador a la persona con un alma sagrada
Pregunta:
¿Qué significa: «El Creador ayuda a una persona con un alma sagrada»?
Respuesta:
Significa que, después de que la persona realiza todo esfuerzo posible, se le revela que es necesario llevar a cabo una acción que está más allá de las fuerzas humanas, que está por encima de este mundo. Descubre que aquello a lo que aspira, aquello que está tocando, no pertenece a nuestra realidad, sino a la que se encuentra más allá del Majsom (la barrera).
Es entonces cuando se le revela qué es el Majsom. Se trata de una inversión, un cambio radical de enfoque y de pensamiento, tal como se dice: «Vi un mundo al revés». Entonces, la persona percibe que solo la fuerza Superior —el Creador— puede realizar esta acción. ¿Mediante qué medios? Mediante un «alma sagrada»; es decir, otorgándole facultades, pensamientos y capacidades totalmente distintas, que antes no poseía.
A esto se le llama el alma nueva —un «alma sagrada»—: en lugar de la naturaleza orientada a actuar con el fin de recibir, con la cual Él creó al hombre, el Creador le otorga ahora una segunda naturaleza que opera con el fin de otorgar. Esta es el «alma sagrada»: cuando la persona recibe la fuerza para actuar con el fin de otorgar.
Prepárate día a día El romance de la construcción espiritual
El rol del grupo y del maestro en la revelación del Creador
Pregunta:
¿Ésto está relacionado de alguna manera con el grupo?
Respuesta:
No; aquí hablamos de la relación entre la persona y el Creador. Ni el maestro ni el grupo tienen una participación directa en ello. Tanto el maestro como el grupo son meros medios para poner a la persona en contacto con el Creador.
Por supuesto, la persona debe apoyarse constantemente en ellos y mantenerse conectada con ellos, pero la esencia reside en la relación entre el Kli (vasija) del alma de la persona y la Luz, es decir, el Creador. No hay nada más.

