Necesitas estar fuertemente conectado con el grupo, no tendrás fuerzas para hacerlo tú mismo y huirás.
Es necesario sentir el grupo, ni siquiera para hablarles, para sentir lo que significa estar en uno; entonces tendrás la fuerza para conectarte con los amigos nuevamente y sentir al Creador en el centro del grupo, en este caso, tu futuro está asegurado.