Todo es mucho más simple, al dirigirme al Creador, sé que sólo Él puede cambiar mi estado, salvarme de cualquier mal estado y elevarme a uno bueno.
No debo dudar que el Creador proveerá todo esto para mí; estoy en un ambiente tal, un grupo, una decena, que es seguro de que el Creador tiene la posibilidad de cambiar nuestros estados de negativo a positivo.
En principio, todo depende de Él, pero yo tengo que hacer todo lo que depende de mí.