Estamos obligados a justificar la gestión del Creador en todos los casos, cualesquiera que sean, debemos volver constantemente al estado de que cualquier mal revelado conduce al bien, a la corrección, a la mejora del estado, de lo contrario, nunca cambiaríamos.
La percepción de todo lo que nos llega y atribuirlo al Creador depende de nosotros, además, uno debe relacionarse con todo de tal manera que no haya nadie más aparte de Él, y así hacer esfuerzos en todas las circunstancias para no romper con la sensación de que esto viene precisamente del Creador.