¡No podemos avanzar sin golpes que pasen por encima de nosotros! Todo el problema está en qué tipo de golpes serán y a qué nivel; ¿Será en un nivel animal, material, sensorial o mental denso?
Estos golpes pueden ser pequeños y dirigidos, que me suceden y me corrigen con precisión como un cohete que se mueve a través de un sistema de seguimiento. Más o menos, el sistema de pulso funciona y me hace avanzar todo el tiempo.
O pueden ser golpes fuertes que me dan en una mejilla, luego en la otra y no sé a dónde ir.
Todo depende del umbral de sensibilidad del mal en mí. Puedo sentirlo tan sutilmente que experimento una corrección cien veces por minuto y avanzó en forma suave sin desviarme mucho del rumbo; más o menos, alrededor de un eje recto que me lleva a la meta sin desviarme kilómetros hacia un lado, y luego boom: “Cometí un error, ¡Vuelve al rumbo!” y así sucesivamente.
Por lo tanto, debemos hacer todo lo posible para difundir el conocimiento de la Cabalá para que la gente vea que no tiene nada más en sus manos y comience a dominarla. Deben entender que no hay otra salida, necesitamos llegar a la armonía con el mundo que nos rodea.
Será de gran interés El camino más corto para alcanzar la verdad y la corrección

