El valor más alto reside en la salida absoluta del egoísmo cuando todo lo que una persona hace, lo hace por el bien de los demás y no por sí mismo, este es un grado.
El segundo grado es su deseo de volverse como el Creador. El Creador es un sistema absolutamente anti-egoísta al cual una persona debe elevarse, adherirse, fusionarse con él, y así alcanzar su propósito: Adherirse con el Creador.