En todas las manifestaciones de egoísmo, es decir, recibir por tu propio bien. Para alcanzar tal estado, siempre debes pensar en ello y digerirlo hasta que sientas que odias tu egoísmo y estés dispuesto a hacer cualquier cosa para deshacerte de él.
Si hablas de ello en la decena, poco a poco empezarás a comprender cómo debes tratar tú egoísmo, que está en contra del Creador, en contra de toda la creación, y en contra de todos ustedes juntos y de cada uno de ustedes. Debes acumular todo el odio hacia él en conjunto y desear expulsarlo de ti mismo. Todo esto debe manifestarse en tu pedido al Creador.