La persona está dispuesta a permanecer a la sombra del Creador cuando no quiere seguir insistiendo en adquirir el deseo espiritual de otorgar, de complacer a los demás o de ayudar a alguien. Como esto no se manifiesta en uno, la persona permanece en el mismo lugar que antes.
El Creador crea deliberadamente esas condiciones para que pongamos un poco más de esfuerzo, un poco más de esfuerzo y entonces nos acercaremos más a Él.