Por qué el Creador no nos enseñó a nadar en el océano de la vida

Pregunta:

Un pez le pregunta a Dios: “Señor, ¿Puedes hacer que el océano sea más pequeño?” “¿Por qué?”, le responde Dios sorprendido. “Porque no sé nadar”. Y Dios le responde: “Aprende a nadar y el océano te parecerá más pequeño”.

 

Vivimos en este mundo y a menudo nos quejamos de la vida. En esencia, no sabemos nadar en este océano de la vida, y ¿Cómo podemos aprender a nadar?

 

Respuesta:

No tenemos ninguna capacidad natural para ello. Fuimos creados en el egoísmo. Podemos criticarnos unos a otros, pero rara vez pensamos bien en los demás. Alcanzar un estado en el que cada persona sea amiga, compañera y hermana, de los demás es, en esencia, una fantasía.

Pregunta:

Entonces, ¿Por qué el Creador llenó este “acuario” y nos colocó en él como peces sin enseñarnos a nadar?

Respuesta:

Nos dio la oportunidad de aprender por nuestra cuenta.

Pregunta:

¿Qué me aporta esto? 

Respuesta:

Nos da la oportunidad de ser los creadores de nuestras propias vidas. 

Pregunta:

Entonces, ¿Soy esencialmente un humano con “aletas” y “branquias”, equipado para esta agua, pero no sé nadar? 

Respuesta:

Sí. 

Pregunta:

¿Necesito desarrollar estas “aletas y branquias”? 

Respuesta:

Sí.  

Pregunta:

¿Cómo y cuándo llegamos a comprender esto? 

Respuesta:

Lo entendemos cuando no tenemos otra opción. O nos ponemos en fila y marchamos hacia el acantilado o aprendemos a nadar.

Pregunta:

¿Es necesario que lleguemos a este callejón sin salida?

Respuesta:

Sí. 

Pregunta:

¿Cómo debemos percibir correctamente este océano de vida?

Respuesta:

Está abierto ante nosotros, todo depende de cómo nos relacionamos con los demás. Eso sigue siendo un problema, siempre pensamos que si a los demás les va bien, de alguna manera nos irá peor a nosotros.

 

¿Cómo se puede convencer a una persona de que no es así? Por el contrario, trabajemos en nosotros mismos para que todos se sientan bien y tú te sientas bien con todos, y todos se sientan bien contigo. Pero la gente se resiste a esta idea.

Pregunta:

Entonces, incluso aquí, el pez le pide a Dios: “Haz el océano más pequeño”. No dice: “Dame la habilidad; enséñame a nadar”. Por lo tanto, no estamos pidiendo: “Enséñanos a nadar en este océano”, no le estamos pidiendo esto al Creador, ¿o sí? 

Respuesta:

No. 

Pregunta:

¿Estamos pidiendo que el océano sea diferente? 

Respuesta:

Sí. 

Pregunta:

¿Esto también es inherente a nosotros?

Respuesta:

¡Claro que es algo inherente a nosotros! No podemos cambiarnos a nosotros mismos. Nuestro egoísmo es lo opuesto a la Naturaleza. 

Pregunta:

¿Qué significa espiritualmente aprender a nadar? 

Respuesta:

Espiritualmente “aprender a nadar” significa sentir el mar del amor del Creador a tu alrededor y saber permanecer en él. 

Pregunta:

¿En este amor? 

Respuesta:

Sí y cuando finalmente aprendamos a mover un poco los brazos y las piernas, empezaremos a entender que sabemos nadar.

 

Pero solo podemos aprender a “nadar” cuando nos volvemos únicamente hacia el Creador. Porque el mar, el océano, las olas, el cielo, la tierra, todo, es Él, necesitamos aprender a estar dentro de Él. Y estar dentro de Él significa existir en las cualidades de otorgamiento, amor y conexión con todos. Eso es lo que significa aprender a “nadar”.

 

Una brújula para el desarrollo espiritual

Pregunta:

¿Cuál es la correcta percepción de la decena?

Respuesta:

Es cuando comienzo a imaginarlos como uniéndose en un todo único y unificado dentro del cual reside el Creador. Es decir, el atributo de otorgamiento, y el  amor los conecta y se revela en ellos. Esta estructura es la conexión del alma con el Creador.

Si lo imagino así y lo deseo  puedo   incluirme en él, esto se convierte para mí como una brújula, con una dirección verdadera en mi desarrollo espiritual.

 

A qué conduce la cercanía

Pregunta:

Todos obtenemos nuestros conocimientos de las fuentes adecuadas, de conferencias y talleres, ¿Qué podemos añadir o quitar para elevar a un amigo, para apoyarlo sin menospreciarlo?

Respuesta:

Tal vez no haya nada que añadir o quitar. Si nos esforzamos por acercarnos, entonces formaremos realmente un Kli unificado.

 

Al acercarnos unos a otros, nos acercamos más al Creador y podemos entender qué es exactamente lo que Él quiere de nuestra decena.

 

Aprenderemos a otorgar

Al estudiar el mundo Superior, empezamos a darnos cuenta gradualmente de que se basa en otorgar y no en recibir como en nuestro mundo. Por eso aprendemos a otorgar.

 

Aunque nuestra sabiduría se llama la sabiduría de recibir (Jojmat haCabalá), en su esencia, se basa solo en el otorgamiento. Así que aprenderemos a otorgar.

Pregunta:

¿Cómo puedo comprobar la sinceridad de mi intención de otorgar?

Después de todo, puedo convencerme fácilmente de que mis intenciones no son en absoluto egoístas y están dirigidas al grupo, pero en el fondo me engaño.

Respuesta:

Siempre te parecerá que ya estás en la cualidad de otorgar y amar a los amigos.

 

Pero luego se irá revelando que no es así. Está bien, este es el sistema de revelar el egoísmo.

 

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