¿De quién es el alma que el Creador le da a una persona?

Pregunta:

El alumno de segundo curso Stasik pregunta al Creador: «¿Me diste mi propia alma o la de otra persona?

Respuesta:

No, tú recibiste tu propia alma. Pero si no estás satisfecho con ella, puedes trabajar para corregirla.

Pregunta:

 ¿A qué tipo de alma se debe aspirar?

Respuesta:

Uno que ama a todos.

Pregunta:

¿Tiene la gente este deseo?

Respuesta:

No lo creo.

Pregunta:

Pero, ¿Y los niños?

Respuesta:

Personalmente, creo que los niños son más propensos a la corrección que los adultos.

 

Los adultos ya se han acomodado a sus costumbres y creen que las cosas no mejorarán ni pueden mejorar, y simplemente deben aceptar lo que tienen.

Pregunta:

¿Siguen aferrándose los niños a la esperanza?

Respuesta:

Si.

Comentario:

Lo ideal, con experiencia, deberíamos…

Mi respuesta:

Pero no la tenemos. ¿De dónde sacaremos la paciencia, la experiencia o la determinación para resistirnos a lo que tenemos? Simplemente lo aceptamos tal como es.

Pregunta:

¿Esto se debe a los golpes? ¿Porque constantemente experimentamos contrariedades y recibimos golpes?

Respuesta:

Sí, es porque somos demasiado vagos para corregirnos.

 

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El contacto con el Creador cambia a una persona

 

Pregunta:

Cuando el deseo de recibir de una persona se despierta, lo eleva a través de la decena al Creador. ¿Qué significa que este deseo es corregido por el Creador, y cómo se transforma entonces en «Lishmá«?

Respuesta:

El deseo de ascender al Creador se expresa en una sensación de necesidad de Él, esta necesidad es la plegaria. Asciende al siguiente grado Superior. A partir de ahí, la luz desciende, y comienza una conexión entre lo Superior y lo inferior. Sobre esta base, el inferior se corrige, cambia, y así se produce el movimiento de abajo hacia arriba. El resultado de esta conexión es la pantalla espiritual.

Pregunta:

Así que el mismo contacto con el Creador cambia a una persona. ¿Es esto lo que significa recibir una pantalla? Y después de eso, ¿ya pueden actuar por el bien del Creador?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Resulta que el punto más crítico es cuando elevo MAN, y el Creador comienza a influenciarme? ¿Cómo podemos, como decena, alcanzar el estado en el que elevamos MAN, y Él comienza a cambiarnos?

Respuesta:

Visualízalo, empieza a actuar y sucederá por sí solo.

 

 

Misericordia del Creador

 

Abraham vio que como tenía una Mitzvá que solo podría hacer una vez en su vida, es decir, que solo una vez podría esforzarse en esta Mitzvá, se le ocurrió la idea de preguntar a sus amigos. Si ellos se resistían, él tendría un gran trabajo para vencerlos, y «De acuerdo al esfuerzo, así es la recompensa». Por esta razón, se puso a sí mismo a prueba para recibir la recompensa (Rabash, Notas variadas 622, «Superación»).

 

Si entendemos lo que significa cumplir una Mitzvá, es decir, una acción deseable a los ojos del Creador, vemos que nos faltan las fuerzas para llevarla a cabo. Entonces nos dirigimos al Creador y le pedimos que nos conceda la fuerza y la importancia de realizar esta acción, y después la cumplimos.

 

Se dice que «con caridad, debemos superar más de lo que el entorno nos obliga». Esto significa que recibir la fuerza para superarnos y cumplir los mandamientos es misericordia del Creador.

 

La recompensa por superar los obstáculos es nuestra cercanía al Creador. Esencialmente, este es el verdadero propósito de cualquier mandamiento, es decir, todo lo que el Creador nos pide.

 

El verdadero propósito de los mandamientos     Satisfacciones del reino espiritual

 

A partir de tu derrota, pide por tu ser espiritual

 

Pregunta:

¿Qué es la conexión y mi cuidado por los amigos, por el grupo, por la decena?

Respuesta:

Esto llega gradualmente cuando haces muchos esfuerzos y te das cuenta de que no te da nada. Entonces, en completo desapego, finalmente comienzas a comprender que tienes que seguir el camino indicado por los cabalistas.

 

Por eso es necesario que te vuelvas hacia el centro del grupo y, dentro de la conexión entre ambos, no pidas por ti mismo, sino por los demás. Al pedir por ellos, en realidad estás pidiendo por tu Ser espiritual. Y cuando pides solo por ti mismo, pides por el ser físico. Y todo esto lo empieza a revelar la persona solo a partir de su derrota, cuando ve que se encuentra en un callejón sin salida.

 

 

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