Un amigo en el trabajo espiritual

Pregunta:

¿Qué es un amigo en la decena?

Respuesta:

A un amigo se le llama «Javer». «Javer» viene de la palabra «Jibur«, conexión. Conexión implica que somos diferentes en nuestros deseos naturales y al mismo tiempo estamos unidos en un objetivo.

 

Digamos que hay un Kli y un segundo Kli, y no pueden conectarse entre sí, pero pueden trabajar para lograr un objetivo en el que se unen, es decir, nos unimos solo en el Creador y de ninguna otra manera.

 

Los egoístas que están dispuestos a anular su propio egoísmo para unirse al Creador, para incorporarse a Él, se llaman amigos. Son hombres o mujeres, pero del mismo género. Sólo el Creador puede conectarnos, y sólo podemos pedírselo a Él. Incluso si esto no es una oración real, todavía podemos pedir.

 

Si una persona elige el objetivo de alcanzar al Creador, entonces solo puede lograrlo uniendo diferentes deseos en un objetivo. Por eso se dice que el grupo más pequeño es el de dos personas.

 

Pero para crear un grupo completo, es deseable que sean diez. Rabash escribe sobre esto en uno de sus primeros artículos, no nueve personas ni once, sino precisamente diez. ¿Por qué es así? Lo estudiamos a partir del desarrollo de las cuatro etapas de la luz directa, de la estructura de las diez Sefirot.

 

¿Cómo se deja ir el deseo pasado de recibir?

 

Pregunta:

¿Cómo se deja ir el deseo pasado de recibir? ¿Es esto algo individual para cada persona o se comparte dentro de la decena completa cuando estamos unidos?

Respuesta:

Esencialmente es individual para cada persona. Sin embargo, en varias etapas de corrección, nos unimos y recibimos colectivamente ciertos deseos, intenciones y oportunidades del Creador.

Pregunta:

Si no puedo hacer nada por mí mismo, ¿puedo rezarle al Creador para que les dé a la decena el deseo correcto, y entonces yo también lo recibiré junto con ellos?

Respuesta:

¡Absolutamente correcto! Podemos hacerlo, y de hecho nos llevará a la conexión entre nosotros y con el Creador, con el propósito de la creación.

 

¿Quién nos une?

 

Pregunta:

En 2013 comenzamos a trabajar en grupos de diez. Dedicamos mucho esfuerzo y recursos en establecer las reglas para construir decenas y lograr la intención correcta. Siempre hemos intentado dar este contenido a los grupos como base, pero no lo hemos logrado. ¿Podría ser ahora una buena oportunidad para utilizar estas reglas en la decena?

Respuesta:

Efectivamente, tenemos reglas comunes, pero cada vez las percibimos de forma diferente porque los deseos cambian constantemente en nosotros y, en consecuencia, las combinaciones entre nosotros, es decir, nuestra red común de deseos está cambiando; por lo tanto, las condiciones de conexión nos parecen diferentes todo el tiempo. Así seguirá siendo.

 

Al ver que están cambiando y que se nos escapan deliberadamente, debemos pedirle al Creador que nos una. Al mismo tiempo, no confiamos en nuestro sentido común, conocimiento, o comprensión cuando aparentemente ajustamos tornillos con nuestras herramientas y simultáneamente llegamos a una conexión entre nosotros. El hecho de que no podamos lograr unirnos es intencional, solo el Creador lo hace. 

 

Al final, antes de que Él haga ésto, debemos formular un grito pidiendo Su ayuda, ¡o no tendremos éxito! 

 

Para llegar a ese clamor debemos hacer todo lo posible para asegurar nuestro éxito y finalmente darnos cuenta de que no obtendremos nada de ello. Entonces es cuando clamamos de verdad y todo saldrá bien.

En general, todo lo que dices es correcto, pero falta un elemento: solo el Creador nos une.

 

Danza del alma

 

Pregunta:

¿Cuál es la danza interior de la decena que da alegría incesante?

Respuesta:

Si estamos constantemente buscando un ascenso, entonces naturalmente comenzaremos a descender y a elevarnos de él. Tales ascensos y descensos se llaman una danza en la que debemos permanecer; es decir, necesitamos buscar constantemente cómo elevarnos a la espiritualidad y cuidarnos de ser descendidos.

 

Nuestro egoísmo siempre trabajará para bajarnos, y debemos estar agradecidos por la oportunidad de otro ascenso. Este es el trabajo correcto con nuestro egoísmo.

Pregunta:

¿Es este ascenso del alma, la danza del alma y el amor al Creador un apoyo dentro del conocimiento?

Respuesta:

No, todo esto está por encima del conocimiento. Dentro de la razón no vemos, sentimos o percibimos ningún sabor.

Pregunta:

¿Cómo puedes hacer que los ascensos y los descensos se sucedan a un ritmo rápido para que la alegría nunca se detenga?

Respuesta:

Debes ser responsable del estado de espíritu en tu decena, y entonces lograrás mucho.

La danza interior de la decena que da alegría  El baile es el trabajo interno más serio

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