Pregunta:
Pronto tendremos una convención y está claro que el Creador nos invita a todos. ¿Cómo podemos ser unos invitados perfectos para no decepcionarlo?
Respuesta:
La palabra “invitado” no es apropiada para alguien que asiste a la convención. No quiero ver allí ni un solo “invitado”. Quiero ver amigos que vengan a unirse, no solo a visitar.
Vengo al congreso para integrarme con todos, para sentir la influencia del Creador a través de ellos, para disolverme en los demás y, en esta disolución, conectarme con el Creador.
Vengo para que la fuerza de luz que me rodea me afecte hasta el punto de que deje de sentirme a mí mismo. En el momento en que dejo de sentirme a mí mismo, empiezo a sentir al Creador.
Una persona no puede sentirse simultáneamente a sí misma y al Creador. Es una cosa o la otra. Por eso vengo a la convención, y no como invitado.
Disolverme en los demás La decena
Trabajo en el Congreso
Pregunta:
¿Qué puede servir de pegamento adicional para nuestro grupo en vísperas de un acontecimiento tan singular como el congreso?
Respuesta:
¿Cuál puede ser el pegamento de un grupo en vísperas de un acontecimiento tan trascendental como un congreso? Esto es un problema.
Digamos que éste es su grupo; se conocen bien y quieren entrar y salir del congreso mucho más fortalecidos. ¿Cómo puedo utilizarlo para esto? ¿Quiere permanecer en el congreso como un grupo separado o, por el contrario, mezclar opiniones con todo el mundo? ¿Cuál es la mejor manera?
Por un lado, es deseable disolverse con todos. Es decir, vas allí, vas aquí, y así sucesivamente. Ni siquiera reunirme con mis amigos de estudios de Cabalá durante todo el congreso, “Quiero absorber todo de todos a través de los poros de mi cuerpo, inhalar completamente todo lo que hay en todos, disolverme en ellos.”
O tal vez sea mejor que lo haga en mi grupo, cuando pasamos al ataque de la decena para conseguir todo de los demás y darles todo lo que podamos.
Hablando francamente, no sé qué responder, y no lo oculto, porque en Cabalá es imposible, debes comprender mis dudas. Y aunque yo también tengo bastantes, todavía necesito combinar unas con otras.
Siempre tenemos una luz interior y una luz ambiente, una conexión de golpeteo (Zivug de Hakaá), dos opuestos en la línea media. ¿Cómo pueden estar conectados? No lo sé. Pero el principio es el mismo: dos conceptos, actitudes, acciones, pensamientos o deseos incongruentes, completamente incoherentes, deben unirse. ¿Cómo se hace?
Lo mejor sería que después de cada lección, tras visitar otra decena, se reunieran durante al menos 15 minutos o media hora, intercambiarán impresiones y comentaran entre ustedes lo que han aprendido al comunicarse con los demás. Para ello no tenéis que esperar a que termine el congreso, sino seguir conectando entre todos a lo largo del camino.
No sé si habrá tiempo para esto en el congreso, pero creo que deberíamos intentarlo. Sería la combinación adecuada de la disolución general con la asamblea personal. No lo dejemos todo para después del congreso, pero es aquí donde se llevan a cabo estas combinaciones instantáneas: fuera dentro, fuera dentro.
Yo se lo recomendaría a todas las decenas. En principio, basándome en lo que entiendo en la Cabalá, este es el enfoque más óptimo: combinar una cosa con la otra y esforzarse siempre por alcanzar la línea media.
Sugerimos la siguiente lectura Cómo alcanzar el estado de perfección en un congreso cabalista
Como un péndulo
Pregunta:
La unificación de las líneas derecha e izquierda es similar a un péndulo. ¿Cómo podemos guiarlo más rápidamente hasta el punto en que una se transforma en la otra e independientemente de la amplitud, crear un mecanismo que ayude a transformarla en la línea media?
Respuesta:
Efectivamente, en el camino espiritual, somos como un péndulo que oscila de un lado a otro. Primero, se mueve hacia lo negativo, hacia el lado izquierdo, acumulando egoísmo dentro de nosotros. Luego, al trabajar en el grupo, estudiar y dedicarnos a la diseminación, atraemos la luz Superior haciendo que el péndulo oscile hacia la derecha.
Pregunta:
¿Cómo podemos aumentar la amplitud para que el péndulo oscile en proporción a nuestras acciones y consigamos controlarlo? Esto solo puede conseguirse en la decena. No hay otro camino.
Respuesta:
Si deseamos parecernos al Creador, debe ser a través de nuestra interacción mutua dentro del grupo. Para ello, se necesitan al menos dos personas: una trabaja contra el egoísmo de la otra, lo que a su vez significa trabajar contra el propio egoísmo. Al fin y al cabo, en cuanto alguien se presenta ante mí, mi egoísmo se dispara. De lo contrario, me encuentro en un estado puramente animal, buscando únicamente la satisfacción corporal.
Solo cuando me enfrento a alguien como yo y surgen entre nosotros sentimientos como la envidia, los celos, la competencia o diversas relaciones mutuas, se activa el verdadero egoísmo. Es a través de éste que puedo avanzar, la única forma de acelerar este proceso es en grupo, comprendiendo que se trata de nuestro reto colectivo y actuando como corresponde.

