Pregunta:
Los científicos dicen que estamos cerca de modificar la genética para crear “bebés de diseño”. Algunos afirman que los bebés modificados genéticamente son muy deseables para proteger a las personas de las enfermedades.
Respuesta:
Sé que cualquier interferencia con la naturaleza tiene malas consecuencias. Intentamos meternos en todo lo posible que nos parece deseable, necesario, positivo o valioso, pero al final ocurre lo contrario, porque la naturaleza no tolera esas interferencias
Debemos actuar según sus leyes. Solo hay una manera de cambiar a mejor: evocando la influencia propia de la naturaleza, es decir, la influencia de la luz Superior. Esa es la única manera.
Pregunta:
Si una persona decide que de repente puede cambiarse a sí misma, y puede cambiar su cuerpo, ¿Puede tal vez cambiar su alma?
Respuesta:
El alma no se puede cambiar, pero las cualidades terrenales sí.
Comentario:
Una persona no sólo busca cambiar el ADN; quiere hacer que la “futura persona” sea mejor que él.
Mi Respuesta:
¡No es así como hay que hacerlo! Si, por ejemplo, hago que mi hijo o mi nieto tengan un talento especial para la música, naturalmente se desarrollará en ese ámbito, se esforzará y disfrutará de ello. Puede que incluso le proporcione placer a los demás. Pero ¿lo hará feliz?
La felicidad, el indicador más importante de nuestra calidad de vida, no depende del éxito creativo. Hablo del éxito creativo, pero no todo el mundo puede ser un gran músico, artista, etc. También necesitamos albañiles; necesitamos a todo el mundo.
Pregunta:
Entonces ¿Qué necesitamos?
Respuesta:
Necesitamos felicidad, eso es todo, una persona debe sentirse feliz. Puede sentirse feliz una vez que comprende por qué, para qué y cómo existe, el mundo en el que vive y cómo lo transforma constantemente y se mejora a sí mismo y al mundo. Esto le proporciona la verdadera felicidad.
Se consigue cuando haces cosas positivas por los demás, y cuando los demás hacen cosas positivas por ti. El intercambio de influencias dirigidas correctamente a los demás nos aporta una sensación de felicidad. No hay mayor felicidad que sentirse como un bebé en brazos de tu madre. ¡Qué bendición! Vemos que este sentimiento nos viene dado por la naturaleza.
Así es como deberíamos sentirnos en la sociedad humana, y en la vida, sin tener que preocuparnos por nada, estando en manos de una sociedad que nos proporciona tal sentimiento. No hay vida ni muerte, y nada más importa, solo un sentimiento de felicidad mutua. Yo le doy placer a mi “madre”, y mi “madre” disfruta conmigo.
Muy interesante ¿De quién es el alma que el Creador le da a una persona?
Pregunta:
¿Cómo podemos conseguirlo en este mundo sucio y terrible?
Respuesta:
Para lograrlo, debemos educar y llevar a la gente a ese estado. Tratar a los demás como una madre trata a su bebé y, al mismo tiempo, hacerles sentir que todos los tratan como una madre trata a un bebé.
Todo está en nuestras manos; solo necesitamos cambiar un poco la naturaleza egoísta del hombre.
El deseo de una persona no es una consecuencia de la genética, sino una consecuencia de su desarrollo espiritual. Nada ayudará en esto, solo la ciencia de la Cabalá le dará a la persona la oportunidad de influir en sí misma, cambiarse a sí misma y convertirse, por un lado, en un bebé bondadoso en los brazos de la naturaleza y la sociedad, y por otro lado, le dará la oportunidad de organizar la sociedad de manera que todos sean tratados como una madre.
La humanidad llegará a esto. Sin duda, debemos cambiar nuestra actitud hacia nosotros mismos, la naturaleza y los demás, hacia todo.
Pregunta:
Cuando nos inmiscuimos genéticamente, operamos desde fuera sobre la futura persona. ¿Cómo se puede añadir desde fuera la idea de que hay que desarrollarse interiormente, desarrollar el alma?
Respuesta:
Hay que explicarlo, hay que explicar a la gente cómo alcanzar la felicidad. Esa es nuestra tarea.
Es un trabajo muy importante que debería empezar a manifestarse en nuestra época. La humanidad lo exige porque no ve la manera de alcanzar la felicidad, que es un estado universalmente correcto y normal en el que la gente no piensa en lo que le va a pasar al siguiente momento, sino que vive feliz, se trata correctamente y crea un ambiente en el que se siente bien.
No es fácil, se consigue trabajando el egoísmo, además, de forma sistemática y universal. ¿Por qué no deberíamos hacerlo? Al menos, los años de vida que uno imagina que está viviendo serían agradables.
Más tarde empezará a ver que al participar de esta manera en la vida de los demás, transforma su vida y la eleva a otras dimensiones. Es decir, de repente, su sentido de la vida no está determinado por su cuerpo, sino por su conexión con los demás. Y estar conectado con los demás le da un sentido de eternidad.
Si esto no depende de mi cuerpo, pierdo todo el orden del tiempo y nuestros acontecimientos terrenales, mi sentido del mundo y mi vida terrenal. Existo en un estado sin principio ni fin, medido por diferentes parámetros con mayor conexión entre nosotros, mayor sentido de libertad, elevado por encima del ego, conexión con todas las personas y logro de una fuerza común llamada «el Creador».
Todo está en nosotros; todo está ante nosotros. Construyamos un mundo así en lugar del problemático de hoy.
Muy interesante ¿De quién es el alma que el Creador le da a una persona?

