¿Qué te ayudará a sobrevivir la vida?

Pregunta:

Hay dolor físico, tortura, sufrimiento, aislamiento y, aun así, una persona sale de la cárcel, de las torturas y puede vivir hasta los 120 años como una persona sana. Y luego está el estrés mental y eso es todo, la vida termina. ¿Qué es, por qué es así?

Respuesta:

Porque nuestro cuerpo está adaptado al sufrimiento físico, pero no al sufrimiento sensorial y moral. No lo soportamos.

Pregunta:

¿Por qué? Al fin y al cabo, el cuerpo está sano.

Respuesta:

Porque está por encima de nuestra forma de vida natural, nuestro cuerpo.

Pregunta:

¿Entonces, alguna función superior se ve interrumpida, pero la función terrenal permanece en orden?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

Entonces, ¿me voy con un cuerpo sano, más o menos?

Respuesta:

La gente vivía en condiciones que no podemos imaginar.

Pregunta:

Y entonces, ¡zas!, ya está. ¿Hay algún componente superior en nosotros?

Respuesta:

Sí, la vida se puede vivir si tienes un propósito; si puedes elevar esta meta por encima del sufrimiento y las limitaciones, entonces podrás existir.

Pregunta:

Entonces, ¿te has apoderado de este espíritu y te aferras a él, pero tu cuerpo puede rendirse?

Respuesta:

El cuerpo no se rendirá si te aferras a este poder por encima de la vida.

Pregunta:

¿Entonces lo conectas?

Respuesta:

Claro, una persona debe ver una meta por delante y aquello por lo que está sufriendo, en definitiva.

Pregunta:

¿El cuerpo aguanta entonces?

Respuesta:

Sí. El problema que tenemos en nuestra vida es que no vemos ese objetivo hoy.

Pregunta:

¿Esto también se aplica a un objetivo simple? Por ejemplo, las personas centenarias viven en algún lugar, tienen un objetivo simple, se aferran a él y el cuerpo se mantiene unido con ellos. ¿Esto se aplica a un objetivo simple, no solo a uno elevado?

Respuesta:

Sí, tiene sus ovejas, sus cabras o un perro.

Comentario:

El aire, la naturaleza.

Mi respuesta:

Sí y todo eso.

Pregunta:

¿Y vive?

Respuesta:

Sí.

Comentario:

Hay muchas películas sobre mujeres mayores, hombres mayores que viven hasta los 100 años, en algún lugar de un bosque, en las montañas, quién sabe dónde. ¿Y cómo crees que se las arreglan? Y se las arreglan. Y de alguna manera, funcionan así.

¡Increíble! Y no hacen falta hospitales ni médicos.

Mi respuesta:

 No, si ella se levanta y sabe que necesita hacer cosas diferentes, entonces todo esto se superpone.

Pregunta:

¿Incluso para alimentarse?

Respuesta:

Sí.

 

¿Por qué debo sentir el dolor ajeno?

 

Pregunta:

¿Debemos aprender a sentir el dolor de los demás?

Respuesta:

 Deberíamos aprender a sentir el dolor de los demás porque al hacerlo creamos un campo positivo de conexión mutua a nuestro alrededor. Es necesario para la existencia.

 

El amor nace del asombro


El primer paso para alcanzar el amor y el otorgamiento, es  el asombro. Es similar a una madre que está constantemente atemorizada, preocupándose por su hijo, y por todo lo que le ocurre. Este miedo natural e innato, vibra constantemente en su interior y no le da paz. Debemos alcanzar la misma actitud y cuidado hacia el Creador. Necesitamos tener una constante preocupación y necesidad.

 

Necesito revisarme a mí mismo, si estoy pensando en Él o si puedo añadir algo más a mi cuidado? Si quiero alcanzar la cualidad de Biná, entonces aquel a quien quiero dar es como mi hijo para mí. No importa que lo llame el Creador. Me preocupo y cuido de Él, al igual que a un niño, ¡porque quiero ser un otorgante! Aquí es donde comienza la conexión de una persona con el Creador.

 

Pero antes de eso, debemos alcanzar la misma conexión llena de asombro con la humanidad, o al menos, con una pequeña parte de ella, con nuestro grupo. Debo aprender a cuidarla como a una persona muy querida y apreciada. En nuestro mundo tenemos ejemplos similares en el cuidado de nuestros hijos o padres, es decir, de alguien ajeno a nosotros pero unido a nosotros con lazos inquebrantables.

 

Un miedo interior, el asombro debe vivir dentro de mí: ¿Seré capaz de ayudarles y traerles el bien? Esta es la cualidad de Biná de la que todo parte, y sobre ella, empezamos a construir el otorgamiento y el amor. El Creador nos da tales ejercicios dentro de nuestro egoísmo para que podamos alcanzar gradualmente otra realidad, una altruista, para que tengamos ejemplos, y una base desde la cual construyamos dentro de nosotros la cualidad de Biná, y de otorgamiento.

 

Más información sobre     No tengas miedo  a los obstáculos espirituales

 

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