¿Cómo se formaron las doce tribus del pueblo de Israel?

¿Por qué el pueblo de Israel se dividió en doce tribus? El hecho es que existe un desarrollo del deseo de cuatro letras (Yud-Hei-Vav-Hei) o cuatro fases. La luz que genera el deseo lo guía a través de estas fases y la última es egoísta.

 

Resulta que hay cuatro fases en nuestra alma y ​​si siento algo, significa que he pasado por las etapas anteriores de desarrollo y su manifestación en mí.

 

El trabajo espiritual se lleva a cabo a lo largo de tres líneas: derecha, izquierda y media. La línea derecha es el altruismo, la cualidad de otorgamiento y amor, la línea izquierda es el egoísmo.

 

Y yo estoy en la línea media porque tengo que seleccionar de la línea izquierda aquellos deseos egoístas que se pueden corregir, compararlos con la línea derecha y colocarlos juntos en el centro. En este momento, en esta fase, ésta es mi alma preparada.

 

Las cuatro fases multiplicadas por tres líneas dan como resultado doce partes, doce tribus, doce cualidades fundamentales que componen el alma colectiva.

 

No todos tenemos alma; el alma solo puede ser común, una para todos. Y si nos unimos en ella, la adquiriremos; todos y cada uno.

 

¿Quién puede ser llamado el pueblo de Israel?

 

Pregunta:

 Le preguntaron: “¿Qué milagro le gustaría ver?” Y usted respondió: “Que todo el pueblo de Israel entre en una conexión con el Creador”. ¿A quién se refería con el pueblo de Israel?

Respuesta:

Todos aquellos que pueden unirse en un solo corazón son llamados el pueblo de Israel, independientemente de quiénes sean y de lo que sean.

Conexión con el Creador       La tarea del pueblo de Israel

 

La Cabalá como fundamento del pueblo judío

 

El contenido de una nación es una cultura. La Cabalá es una parte muy importante de la cultura de los israelíes, ya que es esencialmente el fundamento del pueblo judío.

 

¿Sobre qué base surgió este grupo hace tres mil quinientos años, bajo el liderazgo de Abraham? La base es la unificación de personas completamente diferentes, descendientes de varias naciones. Abraham las reunió, creó un grupo con ellas y lo llamó «el pueblo de Israel». Israel significa directo al Creador porque este grupo está destinado a alcanzar la cualidad del otorgamiento y la conexión.

 

En realidad, los judíos no son una nación, sino un conjunto de representantes de todas las naciones de la antigua Babilonia, unos pocos de cada nación. Por eso vemos cuán dispuestos están a distanciarse unos de otros.

 

No sienten ninguna conexión biológica entre ellos. Solo cuando surge un peligro externo se unen involuntariamente, porque para ellos eso es algo común. Si el mundo no tuviera una actitud especial hacia ellos, no pensarían en unirse en absoluto y ni siquiera se mirarían, porque biológicamente representan raíces diferentes por completo. Los une solo el odio externo de quienes los rodean.

 

Por eso, si los judíos no quieren unirse, surge el odio hacia ellos entre las naciones del mundo y, entonces, de forma involuntaria, se acercan entre sí. Pero esta unificación no es para la corrección del mundo, es para una cierta corrección.

 

El Creador nos obligará a unirnos

 

Pregunta:

No hay lugares seguros en la Tierra. En unos años, la India quedará bajo el agua, los científicos predicen un nuevo terremoto en Turquía mientras aumentan los problemas climáticos. ¿Está la humanidad condenada a perecer?

 Respuesta:

No. Aunque quisiera, no ocurriría, el Creador nos obligará a unirnos aún más para influir positivamente en nuestro ascenso.

Pregunta:

¿Qué pasará con aquellos que no estudian Cabalá? ¿Morirán como los dinosaurios, o ascenderán?

Respuesta:

 O se extinguirán o apuntarán hacia la meta de la creación, lo uno o lo otro.

Pregunta:

Entonces, ¿Es nuestra tarea influir en esto a través de la difusión?

Respuesta:

Absolutamente.

 

A través de nuestra conexión alcanzamos el alma

 

Pregunta:

Las almas son Kelim que reciben las luces de los Mundos. ¿Cómo alcanzamos los Mundos y sus luces en la decena?

Respuesta:

 Los alcanzamos a través de nuestra conexión.

Pregunta:

 ¿Nuestra meta es convertirnos en el mundo o en el alma?

Respuesta:

El alma. Mientras tanto, el mundo es la sensación que tienen las almas del estado que sienten entre ellas.

 

En la medida en que alcanzamos el alma, también alcanzamos la relación de esta alma con el nivel más elevado, con el Creador.

 

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