Con respecto a las naciones del mundo, el pueblo de Israel es como las primeras nueve Sefirot en relación a Maljut.
Es decir, trabajan entre sí, se conectan y se corrigen internamente, pero su tarea principal es preparar todo para trabajar con la última Sefirá, Maljut. Las naciones del mundo en este momento prácticamente no están corrigiendo nada.
No estoy hablando de nuestro movimiento, sino de aquellos que se unen a él. Hubo personas que vinieron de los griegos, de los macedonios, de naciones muy distantes del judaísmo y de la Cabalá; hicieron una enorme contribución a la difusión y al estudio de la Cabalá.
Incluso hay personas que vivieron hace dos o tres mil años mencionadas en nuestras fuentes como grandes cabalistas.