La fiesta de Pésaj (Pascua): el comienzo de la corrección

La fiesta de Pésaj (Pascua) simboliza el comienzo de la corrección. Todo comienza con el éxodo de Egipto, tras el cual tiene lugar la entrega de la Torá.

Las correcciones solo son posibles en una persona que ya ha pasado por el exilio egipcio. La creación comienza con el pecado del Árbol del Conocimiento y el rompimiento del alma, y luego comienza el proceso de su corrección.

Por lo tanto, está claro que en primer lugar, tenemos que reconocer el mal, para aclarar el estado en el que nos encontramos después del destrozo en el Árbol del Conocimiento, donde el alma se dividió en muchas partes que ahora tenemos que reunir. Y esto a pesar de la voluntad egoísta de recibir, que hasta ahora rige entre nosotros.

Así, añadimos al alma que estamos restaurando, toda la inclinación al mal revelada, es decir, la fuerza de la Luz que una vez llenó el alma y causó la separación de cada parte del resto. Cuando las conectamos de nuevo, trabajando en contra de la fuerza de la Luz que llenaba el alma y ahora se ha vuelto hostil a ella, alcanzamos las cualidades del Creador y las cualidades de la creación corregida.

Sin embargo, todo esto comienza con el reconocimiento de la maldad del estado en el que nos encontramos ahora, con la revelación del egoísmo que reina entre nosotros: el rechazo, el odio, la incomprensión y la aclaración de hasta qué punto cada uno está inmerso sólo en sí mismo y no es capaz de salir de ahí. Todo esto es la primera etapa necesaria en el camino del estudio del Creador.

Todos los artículos sobre Pesaj debemos percibirlos solo en relación con nuestra separación y conexión. Cuando nos alejamos unos de otros, las fuerzas del mal se alzan y revelan el sentimiento de exilio que hay en nosotros.

Entonces, inmediatamente podemos hablar de conexión y corrección, y comienza la redención. Es decir, tenemos que verlo todo a la luz del exilio y la redención, el distanciamiento y el acercamiento, la revelación de la ruptura y su corrección.

Transformación espiritual hacia la corrección final

Pregunta:

El éxodo de Egipto es la última frontera material del mundo egoísta. Más allá de ella hay una línea condicional, que, tras cruzar, la persona comienza a sentir el amor y la generosidad del Creador.

¿Qué es esta transformación que estamos viviendo?

Respuesta:

Esta es la última corrección, que se llama corrección final (Gmar Tikun).

Ocurrió cuando un grupo de cabalistas liderados por Moisés salió de Egipto, se unió con el Creador, recibió la Torá en el Monte Sinaí y así alcanzó su corrección final.

En otras palabras, todo esto ya ha sucedido. Hoy, bajo ninguna circunstancia necesitamos ir al Monte Sinaí y escalar. Lo único que tenemos que hacer es estar preparados interna y espiritualmente para la unidad en el movimiento de corazón a corazón.

Entonces, sentiremos el estado llamado una nación en un solo corazón. Ahí es adonde nos lleva la historia. Todo lo que sucede en el mundo es necesario para que lo completemos. Vivimos en la época más feliz.

Pésaj (Pascua): una fiesta que siempre te acompaña

Para llegar al estado de Pésaj (Pascua) debemos alcanzar tal nivel de desarrollo en el que seamos incapaces de trabajar con el egoísmo; necesitamos elevarnos por encima del ego.

El estallido del egoísmo se produjo por primera vez en Babilonia. Contra esta erupción que tuvo lugar cuando la población no era numerosa, Abraham, un sacerdote de la antigua Babilonia, descubrió el Sistema de ascensión por encima del egoísmo.

Varios miles de personas aceptaron este método y se fueron con él a la tierra de Canaán, el actual Israel. Abraham enseñó a sus seguidores lo que significaba estar en amor unos con otros, elevándose por encima del ego y a pasar constantemente por encima del propio ego, Pésaj (de la palabra Pasaj – pasar).

Nuestro ego crece constantemente, y nosotros crecemos por encima de él, cubriéndolo por la ley que dice: «… el amor cubre todas las transgresiones». Las transgresiones permanecen, pero, cuanto mayores son -hasta el odio inmenso-, mayor amor aparece entre nosotros.

No ocultamos nuestro odio, no nos avergonzamos de él porque entendemos que procede de la naturaleza humana, y nuestra tarea es identificar en la naturaleza la siguiente fuerza positiva que nos dará la oportunidad de cubrir el odio con amor, y entonces, estaremos en un estado constante de elevación espiritual.

Sin embargo, el odio determinará la altura del amor con que lo cubramos, y como resultado podemos seguir creciendo constantemente. Es decir, cada transición de etapa a etapa se convertirá en Pésaj, la fiesta que siempre está contigo.

Cada transición de etapa  se convertirá en Pésaj  – fiesta del inicio de la corrección

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