Libertad en la falta de libertad del amor

Comentario:

La mayoría de la gente percibe Pésaj como una semana de celebración. Sin embargo, de repente usted dice que es un estado en el que se puede estar todos los días.

Mi respuesta:

En el momento en que descubro dentro de mí que estoy bajo el control del Faraón (egoísmo) y que de alguna manera necesito elevarme por encima de él, salir de él, inmediatamente trato de hacer todos los esfuerzos posibles para superarlo. Pero por mí mismo no puedo vencer al ego, no lucho contra él, incluso lo amo. Esto es lo más importante que una persona debe comprender. Al fin y al cabo, el egoísmo me ayuda a elevarme. Se dice que hay que dar las gracias tanto por lo malo como por lo bueno. Grande es el que puede convertir a su enemigo en un ser querido.

 

Si vemos el egoísmo de la manera correcta, entonces necesitamos esta fuerza. Por eso se dice que el Faraón acercó al pueblo de Israel al Creador. Si no tuviéramos una inclinación al mal, si no experimentamos sufrimiento, nunca sentiríamos la necesidad de conexión con la fuerza Superior, con el Creador.

 

Pero ahora estamos considerando esta cuestión en un nivel práctico, corporal. Si estamos en un estado de constante crecimiento egoísta, entonces Pésaj es para nosotros un ejemplo de superación del ego. No en vano se dice: en cada generación, una persona debe verse a sí misma como si saliera de Egipto.

 

«Generación» aquí significa cada momento en el tiempo, porque cada cambio dentro de mí se considera una nueva generación. Debo sentirme siempre como si estuviera saliendo de Egipto, aunque inmediatamente caiga en un nuevo Egipto, y de nuevo salga, y de nuevo caiga. De este modo, completo rápidamente todas mis correcciones y alcanzo  la meta.

 

¿Cómo se consigue ésto? La sabiduría de la Cabalá da una explicación muy sencilla: ¡a través de la conexión! El objetivo final que debemos alcanzar es «Ama a tu prójimo como a ti mismo», y esto solo puede lograrse a través de todos los esfuerzos posibles para acercarnos unos a otros, la Cabalá explica qué esfuerzos exactamente. Después de todo, nuestro mundo está lleno de diversas ideas, teorías y prácticas. Todo lo que la gente ha inventado ha sido extraído de diferentes filosofías, religiones, creencias y trucos psicológicos como sustituto de la sabiduría de la Cabalá.

 

La humanidad ha estado buscando una manera de domar su egoísmo porque nos desgarra. Nos impide vivir en familia, comunicarnos con amigos e interactuar correctamente entre nosotros. ¿Qué se puede hacer con la propia naturaleza? ¿Por qué está en contra nuestra? Y no es solo la naturaleza, ¡el hombre mismo se pone en contra de sí mismo!

 

La gente no tiene el método correcto de educación. Por lo tanto, introdujeron leyes que suprimen, constriñen y disminuyen el egoísmo en un intento de someterlo. La supresión es la base de todas las religiones. Pero lo que necesitamos es un método que equilibre el egoísmo para que cada persona pueda utilizarlo correctamente ¡y no suprimirlo!

 

El aspecto revolucionario de la sabiduría de la Cabalá reside en el libre desarrollo del egoísmo y en elevarse por encima de él después.

 

La Cabalá lleva a la persona a un estado de libertad. No te avergüenzas, no te regañas, no culpas a los demás. Simplemente debes esforzarte constantemente por revelar el método de complementar el egoísmo con su fuerza opuesta para que funcionen juntos correctamente.

El egoísmo elevaría la fuerza altruista, la fuerza del amor, y juntas trabajarían en una simbiosis armoniosa, rodando de un lado a otro: pe-saj, pe-saj.

 

Es imposible prescindir del exilio de la buena cualidad del amor en las cualidades que encarna Egipto: crueldad, odio y control. Pero de repente, cuando estas cualidades se cubren de amor, ya no las sientes como tales, y las llevas a cabo desde el amor aunque pueda parecer que estás estrictamente limitado.

 

Para amar a tu prójimo como a ti mismo, ¡debes cuidar de todos! Entonces, ¿dónde está tu libertad en eso? Al contrario. Constantemente piensas solo en lo que les falta a los demás y en cómo podrías ayudarles. Al final, ¿dónde está el «yo»?

 

Es una paradoja, pero a través del amor, te olvidas de ti mismo, y entonces eres completamente libre. Estás en constante movimiento, en constante cuidado, y sin embargo es dulce, y no hay nada más alegre. Es como una madre que cuida de su bebé y eso le produce un inmenso placer.

Por eso simplemente necesitamos comprender cómo el egoísmo empieza a trabajar junto con la cualidad del amor en tal armonía que ya no lo sentimos como egoísmo; lo necesitamos, sin él no sentiríamos ninguna sensación positiva.

 

Puedo sentir al otro precisamente porque no lo quiero, pero al convertirlo inversamente en un nuevo objeto, recibo nuevos sentimientos. En otras palabras, cuanto mayor es el odio, mayor es el amor.

 

Está escrito en El Libro del Zóhar que los alumnos de Rabí Shimon, quien lo escribió, sentían un profundo odio los unos hacia los otros antes de cada lección, y luego, cuando empezaron a unirse, crearon el amor. Solo así pudieron alcanzar esta cualidad espiritual y describirla en El Libro del Zóhar.

 

Tuvieron que sentir un odio ardiente para luego elevarse por encima de él y revelar, en lugar del fuego consumidor del odio, el fuego del amor. Solo a partir del contraste de estas dos cualidades pudieron describir la inmensa iluminación que alcanzaron.

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