La energía generada por el egoísmo

Pregunta:

¿Usted dice que si una persona tiene la fuerza para algo, entonces es una Klipá, es decir, algo impuro?

 Respuesta:

Si una persona tiene el deseo de hacer algo antes de alcanzar la espiritualidad, entonces ese deseo es egoísta.

Pregunta:

Pero, ¿cómo se puede actuar sin un deseo? Digamos que hay que hacer algo.

Respuesta:

 No puedes hacer nada sin deseo, nadie puede, para eso, debes estar en un grupo que te de inspiración y pedir fuerza a lo alto. Tú, personalmente no tienes deseos anti egoístas o altruistas; por lo tanto, todos tus deseos solo pueden ser egoístas. Es decir, si tienes la energía para hacer algo, significa que tu egoísmo te la está dando.

Pregunta:

Cuando hago algo relacionado con mi profesión, no puedo realizarlo sin un deseo, ¿verdad?

Respuesta:

Por supuesto que no. Pero sepa que su deseo es egoísta. Quieres reafirmarte, ganar reconocimiento, demostrarte a ti mismo de lo que eres capaz, etc.

Pregunta:

Pero aún así, ¿hay algún impulso interior que te lleva a hacer ciertas cosas?

Respuesta:

Por supuesto. Es el deseo de poder, de fama, necesidad de autoafirmación: «Soy capaz, puedo, voy a demostrárselo a todo el mundo, y también a mí mismo».

Pregunta:

Es decir, uno también puede encontrar otras direcciones. ¿Por qué hay tanta necesidad de transmitir conocimientos específicamente cabalísticos? Por ejemplo, si he descubierto por mí mismo que el mundo está construido de esta manera, ¿por qué quiero contárselo a todo el mundo?

Respuesta:

Porque es importante para ti, y quieres que lo sea para los demás. El simple egoísmo humano es el deseo de imponer algo a otro.

 

La raíz de todos los exilios

 

Pregunta:

Cuando hablamos de la fiesta de Pésaj, ¿por qué decimos: «Recordad el éxodo de Egipto»? Después de todo, hubo otros exilios, de Babilonia, Grecia y Roma, pero solo se nos recuerda el éxodo de Egipto. ¿A qué se debe esto?

Respuesta:

El exilio egipcio es la raíz de todos los exilios. Todos los demás exilios están como superpuestos a él. Este exilio es el más difícil y fundamental. Una persona se eleva por encima de su egoísmo y, por primera vez, se da cuenta de lo que es el mundo espiritual y de lo que significa sentir la propiedad de otorgar en lugar de la propiedad de recibir con la que nacemos y existimos.

 

Percibimos el mundo a través de los sentidos que constantemente quieren disfrutar y beneficiarse de todo. La revolución de los órganos sensoriales -cuando empiezo a «salir de mí mismo», a identificarme con el mundo, a dar a los demás, a sentirme fuera de mi cuerpo para que mi corazón se quede allí- se llama éxodo de Egipto. Todos los demás exilios ya suceden fuera de mí.

 

Equilibrio entre el bien y el mal

 

Pregunta:

 ¿Cómo se mantiene el equilibrio entre el bien y el mal?

Respuesta:

No podemos mantener tal equilibrio, no lo necesitamos en absoluto ya que estos cálculos son inherentemente egoístas. Debemos intentar rendirnos plenamente al Creador.

 

Vive en un estado en el que te sientas completamente abierto al Creador, y poco a poco, estos sentimientos se asentarán en ti y ocuparán su lugar.

 

Cambiemos nuestras vidas

 

Pregunta:

Existe cierta similitud entre Moisés y el estado actual del pueblo de Israel hoy en día. Moisés no se siente seguro del pueblo de Israel ni del Faraón aunque está en contacto con el Creador. El estado actual de la nación israelí es también bastante inseguro.

Respuesta:

No importa. Si hay una dirección específica, si entendemos que no tenemos elección, entonces a pesar de las condiciones que nos obligan a escapar de Egipto y a saltar al Mar Rojo, hacemos lo que tenemos que hacer.

 

Pregunta:

Pero usted dice que la nación israelí moderna no se siente en Egipto. ¿Quizás debería aparecer cierta fuerza o alguien que pueda explicar e iniciar este proceso?

Respuesta:

Esto es exactamente lo que estamos tratando de hacer. Nuestro grupo, nuestra organización, quiere mostrar a toda la nación de Israel que hay un camino para salvarnos. ¡Cambiemos nuestras vidas! Al fin y al cabo, las cosas no dejan de empeorar; el mundo es cada vez más hostil y la sociedad israelí está desintegrada y dividida. Nuestra seguridad corre un peligro cada vez mayor.

 

Los golpes que sentimos no vienen sobre la «nación de Israel», sino sobre «Egipto», sobre nuestro ego, ya que no queremos salir de él. Israel en nosotros, el deseo de otorgar que quiere salir del exilio y ascender, no siente los golpes. Cuando estamos en el ego, éste siente el dolor, pero en el momento en que salimos de él, nos desconectamos de las «plagas».

Pregunta:

¿Qué debemos hacer para dejar de caer en el ego?

Respuesta:

Lo único que debemos hacer es unirnos. Tenemos el método de unión para todo el pueblo de Israel, y es el medio para liberarnos de todos nuestros problemas.

 

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