Esto es exactamente lo que estamos tratando de hacer. Nuestro grupo, nuestra organización, quiere mostrar a toda la nación de Israel que hay un camino para salvarnos. ¡Cambiemos nuestras vidas! Al fin y al cabo, las cosas no dejan de empeorar; el mundo es cada vez más hostil y la sociedad israelí está desintegrada y dividida. Nuestra seguridad corre un peligro cada vez mayor.
Los golpes que sentimos no vienen sobre la «nación de Israel», sino sobre «Egipto», sobre nuestro ego, ya que no queremos salir de él. Israel en nosotros, el deseo de otorgar que quiere salir del exilio y ascender, no siente los golpes. Cuando estamos en el ego, éste siente el dolor, pero en el momento en que salimos de él, nos desconectamos de las «plagas».