Absolutamente. ¡La influencia del pensamiento es absoluta!

Comentario:

Una persona que condena a otra se encontrará inesperadamente experimentando el mismo estado.

Mi respuesta:

¡Y eso está muy bien! Se le dio la oportunidad de corregirse porque en el mismo rasgo que condena, se vio a sí mismo. Cualquiera que advierta un defecto en otro lo hace porque ese defecto existe en su interior; de lo contrario, no lo reconocería en otra persona.

 

El hecho es que al expresar la condena en voz alta, también empieza a pasar por esta corrección. A nuestro nivel, esto desencadena un bucle de retroalimentación por parte de la otra persona. Sin embargo, si solo condenan en sus pensamientos sin expresarlo en voz alta, participan menos en el proceso.

Pregunta:

Sin embargo, ¿No es un pensamiento mucho más fuerte que una palabra?

Respuesta:

No para nosotros. No para aquellos que todavía están en el nivel de nuestro mundo donde todo está determinado por las palabras o la apariencia de una persona en lugar de su esencia interior.

Pregunta:

¿Pero en principio la influencia del pensamiento sigue siendo fuerte?

Respuesta:

Absolutamente. ¡La influencia del pensamiento es absoluta!

¿Cómo podemos elevar los pensamientos a la santidad? 

 

Pregunta:

¿Cómo se debe actuar en la práctica cuando surgen malos pensamientos y cómo elevarlos a la santidad? ¿Cuáles son estas acciones dentro de la decena?

Respuesta:

Todo depende de tu conexión con la decena, de lo mucho que te levanten o de si tú los hundes a ellos. 

 

Es un cálculo similar al de las tareas escolares, en las que te dan varias condiciones y tienes que encontrar algo común entre ellas.

Pregunta:

Entonces, si tomo las acciones correctas hacia mis amigos, ¿puedo esencialmente prepararme para este estado y superarlo rápidamente?

Respuesta:

Si, debe ser relativamente rápido.

Pregunta:

Usted ha dicho que una persona puede hacer caer a la decena. ¿Significa eso que cuando actúa mecánicamente, sin abrir su corazón, esencialmente no está cumpliendo con su tarea? ¿Es eso lo que significa «bajar la decena»?

Respuesta:

Si.

¿Cómo experimentamos al Creador?

 

Una imagen es una impresión personal. Cuando hablo de mi tío, no empiezo mencionando que tiene orejas grandes o ojos hinchados; de hecho, en cierto modo, eso también forma parte de cómo lo imagino, pero lo que percibo principalmente es su carácter interior, su personalidad.

 

De la misma manera, podemos comenzar lentamente a hablar de nuestra conexión con el Creador, no como una personalidad física, sino en términos de nuestras impresiones internas de Él. No describimos cómo se ve, sino más bien cómo lo experimentamos.

 

¿Cómo alcanzar el deseo de “Hasta que no me deje dormir”?

 

«Hasta que no me deje dormir» es el último deseo antes de cruzar la barrera. Baal HaSulam dice que este último deseo consta de tres aspectos: al mismo tiempo, en el mismo lugar, con la misma mujer. Es decir, tenemos una meta ante nuestros ojos y la consideramos como un niño que quiere una bicicleta, pero su logro está condicionado a sobresalir en sus estudios. ¿Cuál es la conexión entre ambos? Nos dirigen a la meta correcta a través de una mentira.

 

Por lo tanto, necesitamos encontrar constantemente una corrección que nos permita engañarnos pensando que tenemos una meta temporal y usarla para progresar hacia la verdadera. Mientras tanto, debemos entregar nuestro deseo a recibir alguna compensación para que funcione. Baal HaSulam dice sobre esto que el cuerpo que funciona no recibe nada y el cuerpo que no funciona recibe todo el propósito. Además, ¿Cómo podemos, desde allí, alcanzar un anhelo intenso por la Divinidad, por el Creador, hasta «que no me deje dormir»? Necesitamos que la sociedad y los libros nos alimenten con este deseo. Desde arriba recibimos solo un deseo inicial y el resto debe venir a través de la impresión que recibimos de la sociedad.

Trabajando con los deseos


Pregunta:

¿A quién dentro de mí, debo explicarle cuál es el propósito de la creación?

Respuesta:

Debes explicar el propósito de la creación y todo lo que sucede no solo al mundo externo, también a tu mundo interior para que todos tus deseos, todos tus impulsos, lo entiendan.

 

Luego empiezas a ordenarlos según cómo cada deseo, en cada momento, puede alinearse en relación al objetivo general.

 

No puedes simplemente borrar algunos deseos. Estás obligado a darles algún tipo de respuesta, algún tipo de realización, algún tipo de corrección. Incluso aquellos deseos que actualmente no pueden corregirse de verdad en la práctica, debes satisfacerlos mediante el avance de tus otras partes, tus otros deseos.

 

Debes compensar los deseos que ahora te impiden avanzar en el camino de la corrección. Es decir, debes restringirlos, abstenerte de usarlos aunque desees hacerlo con todas tus fuerzas. ¿Cómo lograrlo? Debes dulcificarlos en el estado en el que no se cumplen ni se realizan.

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