Debemos revelar quiénes somos, que pertenecemos no al mundo inanimado, vegetal y animal, sino al sistema global de la naturaleza que es integral conectado e interdependiente.
Existimos bajo el control de una fuerza que actúa sobre nosotros desde arriba sin preguntarnos porque tiene un programa predeterminado.
Antes de que apareciéramos en el grado de este mundo según su decisión ya estaba planeado que dependeríamos unos de otros como un solo hombre con un solo corazón para revelar estas conexiones, precisamente porque somos tan diferentes desconectados distantes y opuestos pero anhelamos conectarnos por encima de todas nuestras diferencias, ensamblamos a partir de estos opuestos en un mecanismo que se llama “Ven y Ve” (Bo-Reh), Creador.
Como somos seres creados avanzamos revelando todo desde el contraste de los opuestos, como el negro sobre un fondo blanco de lo contrario no seríamos capaces de examinar estudiar y percibir diferentes cualidades.
Cuanto más se desarrolla la humanidad mayor es la separación que sentimos y finalmente, comenzamos a odiarnos y repelernos unos a otros el desarrollo siempre tiene lugar a lo largo de dos líneas izquierda y derecha, primero, se revela la línea izquierda desagrado, odio y enemistad, nos damos cuenta de la esencia de la creación su corrección y que el Creador controla las dos líneas tanto la izquierda como la derecha.
Empezamos a acercarnos unos a otros y a conectarnos hasta tal punto que llegamos a ser como un hombre con un solo corazón.
Todas las correcciones tienen lugar en dos etapas la línea izquierda y la línea derecha, así el corazón ópera en dos direcciones bombeando sangre y empujándola. Si actuamos de esta manera sin interrumpir la corriente que fluye en ambas direcciones adentro y afuera dentro del corazón y dentro de nuestra vida, en esta forma sentiremos nuestra realidad y la realidad del Creador y en este movimiento nos sentiremos a nosotros y nuestra vida.
Tenemos que trabajar en conectar en decenas aunque cada uno de nosotros puede realizar una acción parcial, aún trabajamos juntos como partes de un motor que realiza diferentes funciones pero por el bien de una meta, una acción y un resultado común.
Así es como necesitamos ver el mundo del grupo cabalístico, como un cuerpo donde todos están enfocados en el propósito de la creación y listos para hacer lo posible para alcanzarlo en la medida de su comprensión de su rol sentimientos y habilidades dado a ellos del sistema general de la creación.
Lo principal es conectarse para la acción común en este sentido, nadie es similar al otro, todos trabajan para alcanzar un objetivo común somos muy diferentes y las diferencias aumentarán. Así es como los discípulos de Rabí Shimon al principio no sintieron las diferencias entre ellos y cuando avanzaban a veces querían matarse unos a otros.
Así a medida que nos desarrollamos descubrimos nuestra confrontación y oposición, la distancia entre nosotros cuando alcanzamos la conexión, revelamos en ella todas las cualidades del Creador y su naturaleza desde el lado de la creación al volvernos como Él y fusionarnos con su naturaleza.
El camino de la corrección es la conexión, una unión correcta completando unos a otros en decenas todos alcanzan la perfección. El Creador construye de nosotros la estructura de un hombre Adán, semejante a Él. Este sistema llega a ser tal que el Creador lo viste y se revela a todas las partes de la creación a todas las almas este es su propósito en relación con los seres creados.
Después de la conexión que logramos en el congreso, sin importar a qué parte del mundo vayamos, debemos sentirnos como partes de un mismo cuerpo que se completan entre sí necesitamos estar conectados como una madre que siente a sus hijos y lo que les pasa aunque estén lejos, piensa en ellos todo el tiempo, nuestra conexión debe ser aún más fuerte porque pertenecemos a un cuerpo espiritual.
Si anhelamos tal conexión, revelaremos la realidad superior que existe en una forma perfecta y eterna por encima de esta realidad corpórea que se revela dentro de nosotros ahora.

