El Creador y el grupo de la decena son interdependientes, tanto en formas positivas como negativas. Esto significa que el grupo de la decena debe entender que en su deseo de avanzar hacia el Creador, influye en Él, y Él los cambia en consecuencia.
Por lo tanto, lo más importante para nosotros es relacionarnos con el Creador de una manera que le permita sentirnos, corregirnos y elevarnos más alto. Solo entonces alcanzaremos el propósito de la creación; sin esto, es imposible.
Esforzándonos en la decena hacia el propósito de la creación, nos dirigimos claramente hacia Él, y nada puede impedírnoslo excepto nosotros mismos.
Por lo tanto, necesitamos entender claramente lo que buscamos de nuestro camino, de nosotros mismos y de nuestra petición al Creador, es decir, de nuestra plegaria. Examinando esto, nos corregimos en el camino hacia el propósito de la creación. De lo contrario, no lo lograremos.