Pregunta
¿Qué podemos pedirle a un judío que vive hoy en la tierra de Israel o en cualquier otra parte del mundo para que se alinee con Galgalta veEynaim (GE)? ¿Qué significa ser como GE?
Respuesta:
Baal HaSulam escribe sobre esto. Recibimos la tierra de Israel y de hecho regresamos aquí, y sin embargo, no se puede decir que verdaderamente la recibimos ya que fuimos forzados a venir aquí bajo la presión de los eventos que el Creador nos envió. Y ahora debemos hacer uso de nuestro libre albedrío.
En el sentido material, no existe. En el espiritual, sin embargo, es estar de acuerdo con el desarrollo, asumirlo como se dice: primero llegar a ser «un reino de sacerdotes» y luego «una nación santa.» Si lo hacemos mientras aún estamos aquí en la tierra de Israel, entonces cumpliremos con lo que nos corresponde. Pero si no, vendrán tales problemas que ni siquiera podemos imaginar.
Debemos comprender que pasamos por cuatro exilios, que eran necesarios. Regresamos del último exilio no por nuestras propias fuerzas. En otras palabras, se nos dieron las condiciones para descubrir cómo debe producirse la corrección tras la ruptura.
¿Cómo podemos estar en armonía con el Creador?
Pregunta:
¿Por qué nuestro trabajo puede contradecir al maestro y al Creador? ¿Cómo podemos actuar en armonía con el Creador y no estar en oposición?
Respuesta:
Una vez que estemos corregidos y comencemos a realizar acciones apropiadas, entonces veremos cómo es posible estar en armonía con el Creador y no contradecirlo.
Hasta entonces, siempre sentiremos que queremos acercarnos al Creador, ser como Él, pero experimentamos diversas contradicciones. Estas contradicciones nos indican la dirección correcta para una cercanía con el Creador.
Será de gran interés Si queremos acercarnos al creador
El 33º día del Omer: garantía de corrección
Si intentamos unirnos, descubrimos que nuestra naturaleza es el mal absoluto, un egoísmo completo que actúa únicamente en beneficio propio y en detrimento de los demás. Aunque pensemos tener algunas buenas intenciones hacia los demás, éstas también resultan ser, en última instancia, egoísmo oculto.
Con la ayuda de la luz que regresa a la fuente, revelamos gradualmente nuestras cualidades egoístas desde las más ligeras hasta las cada vez más pesadas y las corregimos. De este modo, nuestro malvado deseo egoísta se clasifica en 49 grados.
Mediante acciones especiales, atraemos la Luz hacia nosotros; es una fuerza especial de la naturaleza que corrige nuestras cualidades egoístas. No sabemos cómo actúa la Luz sobre nosotros, solo notamos el resultado de su influencia: los cambios en nuestro interior.
Revelamos 49 grados de deseo egoísta dentro de nosotros y los transformamos en 49 grados de ascenso hacia el otorgamiento y el amor a los demás. Pero lo principal es corregir los primeros 33 grados dentro de nosotros. Según el cálculo, si corregimos hasta llegar al grado 33, los grados restantes también se corregirán inevitablemente.
Todavía tendremos que exigir correcciones y trabajar en ellas. Pero ya existe una garantía, una cierta fuerza adicional que asegura la corrección de los grados restantes.
Al fin y al cabo, los últimos grados son los más difíciles. Están al final de la corrección, y el proceso va de lo más fácil a lo cada vez más difícil. Los últimos deseos son muy pesados, pero ya tenemos confianza en que seremos capaces de corregirlos.
Además, podemos encender estos últimos deseos. Son tan pesados que se encienden al contacto con la Luz que vuelve a la fuente. En su interior ruge un egoísmo tan poderoso que comienzan a arder y a irradiar Luz. Estos deseos más egoístas, dirigidos únicamente a recibir, se someten a la corrección más difícil: recibir para otorgar.
Por lo tanto, Lag BaOmer (el 33º día del Omer) es una fiesta especial que significa nuestro inevitable logro del día especial de la corrección global, que se llama Shavuot, la fiesta de la entrega de la Torá.
Esta fiesta se llama Shavuot porque llega después de siete semanas (Shavuot) de contar el Omer. Además, es la fiesta de la entrega de la Torá, a través de la cual corregimos nuestro deseo egoísta en un deseo de otorgamiento y amor por los demás. Este deseo corregido brilla por completo con su otorgamiento, amor y la conexión de todos en una nación.
La fiesta de Shavuot simboliza la posibilidad de nuestra conexión en una sola nación.

